Democracia: ganadora absoluta de la jornada del 19 de octubre. Hace pocas horas se marcaron varios hitos: el primer balotaje en la historia de Bolivia, la segunda presentación de resultados preliminares por parte del TSE y el cierre de un proceso electoral marcado por el juego y la guerra sucia de los políticos de todas las líneas: los que quedaron en el camino y los que llegaron a la segunda vuelta.
Consensos urgentes. En 1985, en medio de la peor hiperinflación de la historia, Bolivia acudió a las urnas con la esperanza de encontrar una salida a la crisis económica. Cuarenta años después, el escenario se repite. Entonces, políticos como Víctor Paz Estenssoro y Hugo Banzer tuvieron la claridad y la inteligencia necesarias para darle gobernabilidad al país. Ese es el reto que ahora deben asumir Rodrigo Paz y Jorge Quiroga. Ellos mismos lo dijeron varias veces: la patria está primero. ¡Cumplan!
De vuelta a la realidad. Persisten las filas por combustible, sobre todo por diésel. El dólar sigue escaso, como hace dos años; la economía está en recesión; cinco magistrados auto prorrogados continúan manejando los hilos del Tribunal Constitucional. Pocas horas antes de la jornada electoral, una banda de criminales ejecutó un secuestro exprés en la zona del Urubó.
¿Y el Gobierno? Bien, gracias. Luis Arce Catacora insiste en que la crisis económica es culpa de la oposición y de la falta de créditos. Cero autocríticas a los 1.825 días de gestión: un gobierno con pena y sin gloria. Al final del día, la historia -implacable como siempre- emitirá su veredicto.