"Resistiré para seguir viviendo. Soportaré los golpes y jamás me rendiré", dice parte de la letra de la canción Resistiré, que se convirtió en un himno de esperanza frente a la adversidad que el mundo está viviendo por la pandemia del coronavirus.
Siguiendo ese ideal, de hacerle frente a la crisis, sin quebrarse ni renunciar a recuperarse económica y laboralmente, la red de talento y liderazgo Circulo Azul implementó #Pago por adelantado, una acción solidaria para apoyar a las personas que no están percibiendo ingresos y que viven al día.
La iniciativa consiste en entregar el dinero por productos o servicios de manera anticipada, y que recibirá cuando termine la cuarentena y las actividades comerciales y sociales vuelvan a la normalidad.
Las personas recibirán una invitación (nominado) a través de las redes sociales (Facebook) y deberán elegir con quiénes desean realizar el trato de un pago por adelantado, esperando que, una vez superada la crisis, puedan recibir un servicio o producto a cambio.
Quienes decidan formar parte de esta iniciativa deben confirmar su participación llenando un formulario.
La idea es que el nominado no rompa la cadena, sino, más bien, la promueva y brinde la oportunidad de que se generen más nominaciones.
Los envíos de dinero se realizarán directamente a la persona beneficiaria en la forma en que se acuerde con ella. Puede ser a través de transferencia bancaria o por las diversas formas de pago virtual.
Para las personas que no tienen cuentas bancarias, las app de movilidad urbana son la alternativa para los envíos de dinero. El objetivo de este proceso es que los beneficiarios no salgan de sus casas, acatando la cuarentena, y así resguardar su seguridad y la de su familia.
El fin de #Pago por adelantado no es solo solidario e individual. Se busca que esta acción comunitaria también genere un movimiento financiero que pueda tener un impacto positivo en nuestro país.
Jorge Ruíz, CEO de Finconecta, que es parte de Círculo Azul, manifestó que esta es una idea más respetuosa que una donación, porque no se está regalando dinero, sino pagando por productos o servicios.