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Arzobispo René Leigue: “El Gobierno promete canales de diálogo con la Iglesia, pero hasta ahora no hay el espacio”

Sabado, 08 de abril de 2023 a las 20:00
El representante eclesiástico indicó que uno de los mensajes para estos días es el de autoevaluarse. También exhortó a las autoridades nacionales a agotar el diálogo

Es Semana Santa y la voz de la Iglesia católica se hace escuchar en el país. Monseñor René Leigue Cesari, arzobispo de Santa Cruz de la Sierra, brindó una entrevista al programa ¡Qué Semana! de EL DEBER Radio. Destacó los mensajes brindados durante esta celebración religiosa. También se refirió a los temas de coyuntura política y social que acaparan la agenda nacional.

 ¿Cuál es el principal mensaje en esta Semana Santa para el Gobierno y la población?

En estos días, la Iglesia nos ofrece un tiempo de reflexión: mirarse a uno mismo y a Dios para ver cómo está mi relación con Él. Y si está bien, mi relación con los demás va a ser igual, porque Dios es amor y nos quiere a todos. Por lo tanto, este tiempo es para reconciliarnos con el Señor y con quienes nos rodean.

El mensaje que nos da Dios es ‘Ama a tu prójimo como a ti mismo’; por eso, si lo pusiéramos en práctica, creo que es lo que quiere Dios de nosotros; que nos amemos y respetemos para poder vivir en paz.

La Iglesia cruceña en su mensaje ha pedido hacer el bien y decir siempre la verdad. ¿En qué contexto se da esto?

Eso no solamente se da en el país sino a nivel mundial, hay muchas cosas que se inventan y dicen sin fundamentos sobre ciertas personas. No puede darse la situación, en la que uno repita lo que ha escuchado sin tener fundamentos, y a veces nos dejamos llevar por eso. También se habla mal de una persona porque es su adversario político o no le cae bien, entonces uno sigue ese camino sin saber si es así o no.

En resumen, esto es lo que se ha reflexionado en estos días y es algo que también le hicieron a Jesús, según la lectura del evangelio. En la misma, Jesús decía (en referencia a quienes lo estaban juzgando) que siempre ha estado en medio de ellos, les ha hablado abiertamente y ahora los cuestionó el por qué se lo acusa.

Para el Domingo de Resurrección ¿Qué se puede adelantar de su mensaje?

En todo este tiempo de Cuaresma, se ha hecho la invitación que hace Jesús donde habla de la oración, limosna y ayuno, por lo que llegar al final de este periodo debería dejar un cambio en nosotros porque eso significa la resurrección; un paso de la muerte a la vida.

Ojalá que la gente lo entienda así y pueda ver en su vida algo diferente; por ejemplo, hay familias que están peleadas por diferentes temas, como herencias, pero eso tiene que acabar porque qué sentido tendría todo lo que hemos vivido en la Semana Santa.

Espero, también, que la gente no haya asistido a las iglesias por cumplir, sino porque quieren tener ese cambio en sus vidas, además de luchar por una familia y una sociedad mejor.

 Hay una tensa calma porque se vienen semanas conflictivas en el país ¿Qué reflexión se le hace al Gobierno y a los sectores movilizados?

Los grupos que están movilizados y en huelga de hambre, como los maestros, por ejemplo, es porque no son escuchados, y los otros grupos, que están en contra del traspaso de los fondos de jubilación a la Gestora Pública, están por lo mismo; ellos quieren hablar y ver la situación en la que se encuentra el decreto que quieren sacar.

Por eso creo que la clave está en que cuando se habla de socializar, se tiene que dialogar con todos los grupos involucrados, no solamente con sectores afines al Gobierno y dejar de lado a los adversarios, porque el diálogo se lo debe realizar con todos los sectores para conocer qué es lo que quiere sacar el Gobierno; a lo mejor son leyes buenas, pero ¡cómo sabemos si son buenas o no, si no existe una socialización con todos los sectores?

Y al diálogo se tiene que llegar con propuestas y no con decisiones, porque cuando se llega con algo definido es una imposición y deja de ser un diálogo.

Con referencia a la protesta de los maestros ¿Qué le preocupa de la nueva currícula educativa y qué rol tendrían que tener los padres?

Preocupa que se impongan las cosas ante la falta de diálogo y ahí viene la resistencia del sector. Además, los profesores necesitan una formación adecuada; por otro lado, la currícula se las han entregado como una imposición para olvidar una parte de la historia de Bolivia e imponer una nueva.

Los niños y jóvenes deben ser formados como corresponde, sin imposiciones, porque no es lo correcto. Nadie está en contra de lo que pasó en Bolivia, pero no tiene que ser contado de la manera en la que se la quiere imponer.

Con respecto a los papás, los veo con las manos amarradas, no solamente con esta currícula sino también con otras leyes que salieron antes. Por ejemplo, un papá o una mamá no puede hablarle fuerte al hijo porque ya es agresión o presión psicológica, por eso la interrogante es cómo va a educar a su hijo, porque cuando el menor de edad a veces se comporta mal, los padres deben hablarle fuerte pero no pueden hacerlo y tienen que bajar el tono.

Por eso, es a los papás a quienes les toca la educación real, como debe ser, y el colegio vine a ser una ayuda, como la Iglesia por ejemplo. La fe de los papás tiene que ser compartida con los hijos y lo que hace la iglesia con la catequesis es ayudar a los progenitores.

 ¿Hay puentes de diálogo entre la Iglesia y el Gobierno?

De parte de la Conferencia Episcopal de Bolivia siempre se ha pedido canales de diálogo, o sea contar con el contacto de alguien del Gobierno para dialogar y no dejar que los problemas se agranden, pero nunca se ha tenido eso.

El Gobierno nacional promete canales de diálogo con la Iglesia, pero a la hora de la verdad no hay ese espacio. Entonces, si la Iglesia quiere hacer llegar su voz, analizando los problemas que hay, se tiene que hacer a través de nuestros mensajes.

Si existiera ese espacio de diálogo con el Gobierno, haríamos llegar nuestro análisis sobre los problemas que tiene la sociedad directamente a ellos, porque, al final, lo que quiere la Iglesia es ayudar a solucionar estos problemas y no es una institución opositora, como se lo quiere hacer ver.

La Iglesia siempre sugiere la manera de evitar los problemas y qué habría que hacer, nunca está imponiendo.

 ¿Hay manera de allanar ese distanciamiento, que viene desde varios hace años, entre el Gobierno y la Iglesia?

En Bolivia, antes, cuando había gobiernos de derecha siempre decían que la Iglesia era de izquierda, porque no es de ahora que la Iglesia hace notar los errores que han tenido los gobiernos de turno, sino que eso ha sido desde siempre.

Cuando se buscan intereses personales o grupales, a cualquiera van a ver como opositores; pero creo que, cuando se quiere trabajar por el bien de todos, lo que diga la oposición o grupos que busquen lo mejor para el país siempre va ser bienvenido.

El distanciamiento se lo soluciona con diálogo, cada persona es un mundo diferente, tiene su manera de pensar, de hacer las cosas y de decirlas, pero eso no significa que seamos enemigos o que estemos en contra del otro, porque cuando se quieren solucionar las cosas se dicen tal como son para buscar una solución, situación que no les gusta a algunos grupos.

Entonces eso vemos, si hay un espacio de diálogo del Gobierno con la Iglesia y los demás sectores, yo creo que las cosas irían mejor porque nadie estaría en contra de un Gobierno si hace bien las cosas, pero si no lo hacen van a encontrar voces en su contra.

 En Nicaragua, algunas procesiones han sido perseguidas por el gobierno ¿Cómo ven esta situación?

Es una situación difícil y triste porque en qué le afecta al gobierno de Nicaragua que la Iglesia católica realice lo que le corresponde hacer. En nada, porque no está yendo en contra de las autoridades de ese país, sino que está manifestando su fe.

Esto viene a ser un extremo y se lo ve como una venganza porque la iglesia en Nicaragua se ha manifestado en favor de las personas que sufren y se le ha hecho notar eso al gobierno de aquel país. Entonces no era una manifestación contra las autoridades nicaragüenses, sino que solamente estaban recordando lo que Jesús sufrió en viernes santo.

 ¿Cómo evalúa la salud de la fe de los cruceños?

Tras dos años de estar encerrados debido al covid, estamos volviendo a la normalidad de lo que se hacía antes y lo que he visto es que las personas están con ansias de Dios.

Hay muchas situaciones y problemas que nos desesperan, por eso la única esperanza para nosotros es Dios y si nos salimos de su camino estaremos perdidos porque nuestra fuerza, por más resistentes o inteligentes que seamos, se van abajo. Pero, si estamos con Dios, si nuestra fuerza humana se debilita, aún hay algo interior que nos anima y nos dice: ‘Acá no se acaba todo esto y hay que ir adelante’.

Creo que la gente siente eso y por eso ha salido a manifestar su fe en estos días, además se ha sentido una nueva renovación. También tienen que tomar en cuenta que seguir a Dios significa dejar muchas cosas, como el juzgar a otras personas porque la conversión es ver al semejante como una persona creada por Dios.

Por último, nadie obliga a seguir a Dios porque no es un partido político sino es una opción de vida.

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