El sector del transporte libre logró importantes avances tras una reunión con el Ministerio de Hidrocarburos y el Viceministerio del área, al concretar mecanismos de reembolso y diferimiento de créditos para los transportistas afectados por los daños ocasionados por la mala calidad de los combustibles.
En las últimas semanas, la gasolina de presunta mala calidad se convirtió en un foco de conflicto para el sector del transporte en Bolivia, luego de que choferes denunciaran fallas mecánicas recurrentes, paralización de vehículos y elevados costos de reparación.
En este contexto, el dirigente Limbert Tancara explicó que, hasta este viernes se habilitará de manera formal un número telefónico para que los transportistas puedan presentar denuncias de forma individual, cumpliendo los requisitos establecidos por YPFB.
“Una vez realizada la denuncia, en un plazo de 48 horas los compañeros van a recibir el reembolso correspondiente. Este es un logro importante del sector”, afirmó Tancara en conferencia de prensa.
Denuncias individuales y requisitos flexibles
Uno de los principales puntos acordados es la flexibilización de los requisitos documentales. Según el dirigente, ya no será obligatorio contar únicamente con el Registro Único para la Administración Tributaria (RUAT a nombre del denunciante, ya que también se aceptarán documentos de compra y venta, minutas o poderes legales.
Esta medida busca evitar que transportistas queden excluidos del proceso de reclamo y permite ampliar el alcance de las denuncias por daños mecánicos.
Alivio financiero para afectados
Tancara también informó que el Gobierno se comprometió a gestionar, en coordinación con el Ministerio de Economía y Finanzas, el diferimiento de créditos bancarios para los transportistas que estuvieron entre tres semanas y un mes sin trabajar debido a fallas en sus vehículos.
“El banco no va a cobrar ese mes, sino que se va a trasladar al final del crédito. No es refinanciamiento, es un diferimiento real”, enfatizó.
El dirigente sostuvo que estos acuerdos representan una respuesta concreta a las demandas del autotransporte y advirtió que el sector hará un seguimiento estricto al cumplimiento de cada uno de los compromisos asumidos por las autoridades.
Mientras tanto, desde diferentes regiones del país talleres mecánicos reportaron acumulación de residuos y daños en sistemas de inyección, mientras los transportistas advertían pérdidas económicas por días y hasta semanas sin operar.
Aunque YPFB aseguró que el problema está siendo atendido y que el combustible distribuido cumple las normas, las quejas persistieron, lo que derivó en protestas, reuniones con autoridades y la exigencia de mecanismos de denuncia, reembolsos y compensaciones financieras para los afectados.