La Cámara de la Construcción de Santa Cruz (Cadecocruz) y sus empresas asociadas protagonizaron este lunes un “tractorazo” en inmediaciones del monumento al Cristo Redentor, para exigir al Gobierno central la promulgación del Decreto de Reajuste de Precios en la obra pública, medida que consideran urgente para garantizar la continuidad de las obras y la sostenibilidad de miles de empleos en el sector.
Durante la movilización, las empresas constructoras desplazaron maquinaria pesada y vehículos, en una protesta que contó además con el respaldo de los ejecutivos de la Federación Sindical de Trabajadores en Construcción de Santa Cruz.
Los movilizados demandaron al Gobierno agilizar la promulgación del decreto, que —según señalaron— permanece estancado en el Ministerio de Economía pese a que ya fue analizado durante varias semanas en mesas técnicas de trabajo entre el sector constructor y las autoridades nacionales.
El gerente general de Cadecocruz, Javier Arze Justiniano, afirmó que las movilizaciones se realizan a nivel nacional debido al fuerte incremento en los costos del sector.
“Necesitamos una nivelación urgente en los costos de insumos, materiales, equipos y salarios en la construcción, que han quedado totalmente desfasados debido a las recientes políticas económicas. El impacto es severo y exigimos una normativa que reconozca que es inviable cumplir contratos que nacieron bajo una realidad económica que hoy ya no existe”, sostuvo.
El ejecutivo señaló que datos oficiales del Instituto Nacional de Estadística (INE) evidencian la magnitud del problema. Según esas cifras, el Índice de Precios de la Construcción registró un incremento promedio del 30% durante 2025, mientras que algunos materiales e insumos aumentaron entre 40% y hasta 100%.
Arze remarcó que el sector ya no puede seguir esperando una respuesta del Gobierno.
“El tractorazo en Santa Cruz y en otras ciudades del país es un llamado para reiterar que el reajuste de precios es un derecho contractual y técnico, porque es inviable cumplir contratos que fueron firmados bajo una realidad económica que hoy ya no existe”, afirmó.