Una inspección técnica realizada a las obras del puente binacional sobre el río Mamoré, que unirá a las ciudades de Guayaramerín, en Bolivia, y Guajará-Mirim, en Brasil, puso en el centro de la agenda la necesidad de avanzar en los accesos viales que conectarán la infraestructura.
El ministro de Obras Públicas, Servicios y Vivienda, Mauricio Zamora, señaló que el diseño y construcción de estas vías es una prioridad para garantizar la funcionalidad del proyecto. Según explicó, la presencia de técnicos de la Administradora Boliviana de Carreteras (ABC) en la zona responde justamente a la necesidad de definir los trazados que permitirán integrar el puente con la red vial boliviana.
“No tiene sentido un puente sin estos accesos, por eso están aquí técnicos de la ABC. Vamos a priorizar el tema del diseño de todos estos accesos porque no tendría sentido la gran inversión que hará Brasil”, afirmó la autoridad durante la visita a la zona fronteriza.
De acuerdo con información oficial del Ministerio de Obras Públicas, el puente tendrá una longitud superior a los 1.200 metros y requerirá una inversión estimada de al menos 80 millones de dólares. La obra busca consolidar la conectividad entre ambos países y facilitar el comercio y el tránsito en la región amazónica.
El proyecto también tiene un fuerte componente histórico. Representa uno de los compromisos asumidos entre Bolivia y Brasil en el Tratado de Petrópolis, firmado en 1903, acuerdo que estableció, entre otros aspectos, la necesidad de fortalecer la integración y la infraestructura de conexión en la región fronteriza.
Durante la inspección, Zamora remarcó la importancia de conocer de primera mano las condiciones de la zona antes de avanzar en decisiones técnicas.
“La idea es estar en el lugar para ver la realidad. Si tú no estás aquí, no te das cuenta de lo que pasa. Esto es algo ya realizable y está encaminado”, señaló.
Por su parte, el alcalde de Guayaramerín, Ángel Freddy Maimura, valoró la visita de las autoridades nacionales y destacó la necesidad de coordinar esfuerzos entre el Gobierno central y las autoridades regionales para concretar la obra.
“Vemos la voluntad que se tiene del Gobierno nacional de hacer las cosas bien. Es un inicio para dar certeza a lo que se va a hacer”, sostuvo.
El ministro agregó que el proyecto forma parte de una estrategia más amplia de integración regional vinculada al denominado Corredor Amazónico, iniciativa que busca fortalecer la conectividad en el norte del país y dinamizar el desarrollo económico de las zonas fronterizas.
Según Zamora, el objetivo es impulsar estas obras más allá de afinidades políticas y priorizar el desarrollo regional. En esa línea, afirmó que se trabaja bajo la directriz del presidente Rodrigo Paz de mejorar la infraestructura vial y la integración del país con los mercados vecinos.