El ministro de la Presidencia, José Luis Lupo Flores, aseguró este lunes que la burocracia estatal representa una carga económica significativa para Bolivia y que su impacto llega al 6% del Producto Interno Bruto (PIB). La declaración fue realizada durante la presentación del decreto que pone en marcha el programa Tranca Cero, una iniciativa del Gobierno para simplificar trámites y reducir la ineficiencia administrativa.
Según la autoridad, la existencia de un Estado tranca no solo genera demoras en la gestión pública, sino que también implica costos directos para la economía nacional, al elevar los gastos de transacción, duplicar procesos y desincentivar la productividad de empresas y emprendedores.
“La ineficiencia no es un error del sistema, es un costo para el país. Hoy el Estado tranca nos cuesta alrededor del seis por ciento del Producto Interno Bruto”, afirmó Lupo, citando estudios del Banco Interamericano de Desarrollo sobre eficiencia del gasto público.
Burocracia que frena la productividad
De acuerdo con el ministro, el problema de la burocracia no se limita a la acumulación de documentos o requisitos, sino que se traduce en obstáculos estructurales para el acceso a servicios públicos y derechos, afectando tanto a ciudadanos como al sector productivo.
Lupo señaló que el país enfrenta actualmente dos problemas estructurales: la ineficiencia del gasto público y la baja productividad. Ambos, dijo, están relacionados con un sistema administrativo que multiplica trámites, genera duplicidad de funciones y prolonga los tiempos de gestión.
“El Estado tranca se define por barreras que obstaculizan el acceso a derechos y servicios para ciudadanos, empresas y emprendedores. Esto significa tiempo perdido y costos innecesarios”, explicó.
Tranca Cero y la reforma administrativa
El programa presentado por el Gobierno forma parte de una estrategia más amplia de modernización del Estado impulsada por el presidente Rodrigo Paz Pereira. La iniciativa busca reemplazar el actual sistema burocrático por uno basado en eficiencia, transparencia, rendición de cuentas y resultados.
Para ello, el Ejecutivo creó un Centro de Gobierno, una unidad encargada de coordinar y supervisar la implementación de la reforma administrativa y asegurar coherencia normativa en las instituciones públicas.
Dentro de este esquema, Tranca Cero funcionará como el brazo ejecutor de una política nacional de desregulación y simplificación de trámites.
Digitalización y control ciudadano
Uno de los pilares del programa será la digitalización de procesos y el fortalecimiento del gobierno electrónico. Según Lupo, el uso de tecnología permitirá reducir la discrecionalidad de los funcionarios públicos y mejorar la transparencia en la gestión estatal.
“La tecnología es el antídoto contra la corrupción y la mentira en la conducción política”, sostuvo.
Entre las medidas anunciadas se encuentra la creación del Catálogo Nacional de Trámites, que establecerá qué gestiones son válidas dentro del Estado. De acuerdo con el ministro, todo trámite que no esté registrado en ese catálogo será considerado nulo.
Asimismo, el Gobierno activará la plataforma “Reporta tu Tranca”, mediante la cual los ciudadanos podrán denunciar obstáculos burocráticos. La información recopilada servirá para elaborar un ranking semestral que evaluará el desempeño de las entidades públicas en la simplificación de trámites.
Cambiar una cultura administrativa
Lupo reconoció que la reforma implicará desmontar prácticas acumuladas durante décadas dentro de la administración pública y que el proceso no será inmediato.
“Será un cambio de cultura. No se trata solo de personas, sino de instituciones que garanticen que este trabajo se mantenga en el tiempo”, indicó.
El objetivo final del programa, añadió, es crear condiciones para atraer más inversiones, mejorar la seguridad jurídica y elevar la competitividad económica del país, reduciendo los costos que actualmente genera la burocracia estatal.