En medio de una creciente escasez de combustibles que afecta a varias regiones del país, el presidente de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB), Armin Dorgathen, ofreció este jueves una conferencia de prensa inusualmente corta, en la que evitó responder preguntas y se limitó a cuestionar públicamente las declaraciones realizadas por representantes del transporte, quienes afirman poder adquirir diésel a 3,70 bolivianos el litro.
"Esto no se hace a través de conferencias de prensa, se hace con propuestas serias, señaló Dorgathen, acompañado por la gerente de contrataciones de la estatal petrolera, Cynthia Pedraza. El funcionario emplazó directamente a quienes hicieron esta oferta —en particular al sector del transporte en La Paz — a presentar formalmente su propuesta, ya sea en oficinas de La Paz o Santa Cruz.
Según Dorgathen, si el proponente presenta una boleta de seriedad de propuesta y cumple con los requisitos, YPFB iniciaría el proceso de contratación y adjudicación con un plazo de 20 días para la entrega efectiva del combustible. Sin embargo, advirtió que, si no se cumple el compromiso, se exigirá una disculpa pública y se ejecutará la boleta de garantía.
Invitamos al doctor Rocha (representante del sector del transporte) a que pueda hacer su propuesta formalmente (…) para que pueda entregar a 3,07 bolivianos el litro, como lo propuso, remató el presidente de YPFB antes de cerrar abruptamente la intervención.
Un día antes, la Federación Andina de Choferes Primero de Mayo de El Alto, junto a otros sectores del transporte, presentó una propuesta para garantizar el abastecimiento de combustibles a través de la conformación de un consorcio entre empresarios nacionales e internacionales.
La iniciativa contempla un contrato de suministro por 12 meses, ampliables a 18, respaldado por una garantía bancaria. El acuerdo incluye un crédito de combustible —es decir, sin requerir pagos adelantados en efectivo— y, según el representante legal del consorcio, no exige bonos ciudadanos, garantías en oro ni el pago de intereses.
El plan de los transportistas prevé el arribo mensual de seis buques con carburantes: cuatro de diésel y dos de gasolina, transportando entre 40.000 y 50.000 toneladas métricas por embarque. La calidad del combustible ofrecido sería premium, con gasolina de 98 octanos y diésel EN590 de 10 partes por millón (ppm). El tiempo estimado de entrega, una vez firmado el contrato, es de entre 10 y 15 días. Todo por un precio de 3,70 bolivianos el litro de este carburante.Crisis energética sin respuesta clara
La intervención de Dorgathen ocurre en medio de una crisis energética que se ha profundizado en las últimas semanas. Las filas para adquirir gasolina y diésel se han vuelto frecuentes en ciudades como La Paz, Cochabamba y Santa Cruz, mientras el Gobierno sostiene que la provisión está garantizada.
No obstante, la escasa información oficial y la falta de una política clara sobre la importación de carburantes refuerzan la percepción de desabastecimiento.
En paralelo, sectores del transporte y productores agroindustriales han solicitado al Gobierno que facilite las importaciones privadas de combustibles, ante la incapacidad del Estado para cubrir la demanda interna de manera regular.
Pero desde la estatal y el Gobierno, aseguran que ya existe la libre importación de carburantes, pero hasta la fecha pocos son las empresas interesadas en realizar esta operación. No obstante, desde el sector privado indicaron que el poco interés se debe a la elevada burocracia que se necesita para realizar esta operación.