El presidente de la Federación de Empresarios Cisterneros del Oriente, Sergio Kosky, cuestionó las declaraciones del Gobierno que vinculan al sector con el ingreso de gasolina adulterada al país y pidió no generalizar responsabilidades a todo el transporte cisterna.
En una entrevista televisiva, el dirigente afirmó que las autoridades deben investigar y sancionar a los responsables, pero consideró que las acusaciones públicas “han sido ligeras y exageradas”, al involucrar a todo el sector.
“Queremos aplaudir al presidente y a las autoridades por desenmascarar a los mafiosos si los hay, pero no se puede meter a todos en la misma bolsa”, afirmó Kosky.
El dirigente recordó que en Bolivia operan alrededor de 7.000 camiones cisternas que prestan servicio de transporte de combustibles para el abastecimiento interno, por lo que consideró poco realista atribuir al conjunto del sector prácticas irregulares.
Las declaraciones se producen luego de que el Gobierno denunciara el ingreso de 150 millones de litros de gasolina adulterada, presuntamente vinculada a maniobras realizadas con cisternas que transportarían combustible hacia el país.
Kosky reconoció que pueden existir casos aislados de irregularidades, pero sostuvo que estos no representan al sector. “Casos deben existir, no lo vamos a negar, pero creemos que se trata de un porcentaje muy bajo”, dijo.
El dirigente también cuestionó la explicación oficial de que algunos transportistas retirarían combustible de las cisternas —alrededor de 300 litros— para luego reemplazarlo con agua o aceite.
Según explicó, las cisternas pasan por controles técnicos antes de descargar el combustible en las plantas. “Hay empresas internacionales de verificación, laboratorios y controles para medir el porcentaje de agua. Una cisterna observada no descarga”, afirmó.
Asimismo, señaló que la magnitud del volumen denunciado por el Gobierno no puede atribuirse a unos pocos camiones. “Si se habla de 150 millones de litros, eso no lo pueden transportar dos cisternas”, sostuvo.
Kosky subrayó que el transporte cisterna cumple un rol clave en la cadena logística de los combustibles, trasladando diésel y gasolina desde puertos o centros de importación hasta las plantas de almacenamiento del país.
“Somos una pieza fundamental para que los carburantes lleguen al mercado. Los barcos no llegan a las plantas, nosotros los transportamos”, indicó.
Ante la polémica, el sector convocó a una asamblea nacional de emergencia para analizar las declaraciones del Ejecutivo y definir una postura institucional.
El dirigente aseguró que el objetivo es mantener una relación de coordinación con el Gobierno, pero pidió mayor prudencia en las acusaciones.
“No queremos confrontación, pero creemos que se debe manejar con más cuidado este tema para no afectar a miles de transportistas que trabajan de forma honesta”, afirmó.