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Alza salarial, un ‘lujo’ para el 7,8% de los trabajadores del sector privado

Domingo, 04 de mayo de 2025 a las 00:06

 

Tras el incremento del 10% al salario mínimo nacional, el sector privado ve un escenario donde la innovación y la apuesta por el diálogo son las alternativas para no cerrar y provocar despidos 

No hay marcha atrás. El Decreto Supremo (DS) 5383 ratifica que el incremento salarial para esta gestión será del 10% para el mínimo nacional y de un 5% para el haber básico.

De acuerdo con la Encuesta Continua de Empleo (ECE) del Instituto Nacional de Estadística (INE), al segundo trimestre de 2024, la Población Económicamente Activa Ocupada (PEAO) de Bolivia alcanzó los 6,9 millones de personas.

Del 100% de la PEA, un 7,8%, 540.000 trabajadores del sector privado formal, serán los beneficiados con la mejora salarial, mientras que, del sector público otros 548.000 trabajadores (7,9%) verán a fin de mes un aumento en sus sueldos. El resto de la PEAO no tendrá ningún incremento, pues se encuentra en la informalidad.

El economista, José Gabriel Espinoza, sostuvo que debido al aumento de la informalidad, el incremento salarial entre el sector privado y el público no supera el 16% de la PEAO.

“Por lo que es un error entrar en el juego del Gobierno al buscar enfrentar a los trabajadores con los empresarios, en un escenario de crisis económica, donde el único responsable de esta situación es el Gobierno”, remarcó Espinoza.

Hizo notar que el sector privado tendrá dificultades para cumplir con el DS 5383, pues la única manera de generar ingresos está relacionada con la eficiencia y la rentabilidad, mientras que el sector público “tiene la ventaja de que su empleador usa la maquinita para la emisión de dinero de forma constante e irresponsable”.

Para el economista, Jimmy Osorio, de los 6,9 millones de trabajadores a escala nacional, menos de un 16% podrá acceder al beneficio, dado que el DS 5383 indica que en el sector público sólo serán beneficiados los sectores de: educación (magisterio y personal administrativo); salud; FFAA y Policía, sin embargo, también de acuerdo a la ECE estos sectores representan más del 80% de los trabajadores del sector público.

“Está claro que el sector privado será duramente afectado, puesto que no se tomó en cuenta las utilidades de las empresas o actividades económicas que albergan a los trabajadores de este sector, y al encarecer el factor humano dentro de la determinación de los precios de los bienes y servicios, este sector debe reducir sus costos de producción, afectando a la calidad de los bienes y servicios o reducir el gasto en personal, prescindiendo del servicios de sus empleados, y engrosar las filas de la informalidad”, explicó Osorio.

Escenario empresarial

Fernando Romero, presidente del Colegio de Economistas de Tarija, indicó que, con los porcentajes de alza salarial ya conocidos, el sector empresarial formal queda en la incertidumbre y con expectativas poco alentadoras ante un escenario económico y político con escasas certezas y un panorama bastante complejo.

Según el economista los empresarios deben lidiar en un escenario de bajo dinamismo económico y elevada inflación, además de la informalidad, el contrabando, la presión impositiva y ahora con un peso financiero mayor por el incremento salarial del 10%.

Si bien el tejido empresarial es aproximadamente de 387.764 empresas, en cantidad significativa, son empresas unipersonales, establecidas temporalmente. Un país con poca libertad económica, con elevado riesgo para invertir y proyecciones de un crecimiento a estancarse, empujará a muchas empresas a la informalidad o hacia fuera de nuestras fronteras en búsqueda de un mejor futuro”, observó Romero.

Para Osorio, el sector privado formal al no tener la posibilidad de negociar el incremento salarial, deberá esforzarse en mejorar sus niveles de producción para cubrir esos gastos inesperados; deberá optimizar sus factores de producción, logística y comercialización a través de innovaciones tecnológicas, como la IA y acciones de virtualidad; también deberá renegociar sus deudas en caso de que tenga créditos semilla o de estabilización, con el sistema financiero; por último y en caso de que los indicadores de rendimiento sean negativos e inviables en el tiempo, podrá conformar una sociedad anónima con sus empleados o en el peor de los casos cerrar puertas por quiebra técnica.

Al respecto, Oscar Mario Justiniano, presidente de la Federación de Empresarios Privados de Santa Cruz, indicó que tras el aumento salarial el escenario para el sector privado formal es desafiante y preocupante a la vez.

“Es desafiante pues desde siempre el empresariado boliviano se ha caracterizado por cumplir con las normas, pero hoy más que nunca la situación económica nos pondrá a prueba. Será la negociación sectorial la apuesta para el cumplimento del incremento salarial”, sostuvo Justiniano.

Puntualizó que la innovación, la producción y el diálogo serán los mecanismos que los empresarios pondrán en marcha para llegar a un acuerdo con los trabajadores.

“Cada sector productivo conoce su situación financiera, es ahí donde se debe lograr acuerdos que permitan la viabilidad de las empresas. También se deberá tomar en cuenta que no es lo mismo realizar una actividad hotelera en Riberalta o en Santa Cruz, por eso más que nunca el diálogo será el factor determinante, pues el empresario necesita del trabajador y el trabajador el empresario”, subrayó Justiniano.

Desde la Confederación de Empresarios Privados de Bolivia (CEPB), se subrayó que hay una relación indisoluble que une a trabajadores y empresarios, y que hace parte de un mismo esfuerzo y de una misma construcción.

“Solo en armonía, respetando los derechos mutuos y compartiendo la visión de un país mejor, es posible alcanzar un desarrollo verdaderamente inclusivo, sostenible y justo para todos. Vivimos tiempos extremadamente difíciles, por una crisis transversal que pone a prueba nuestras capacidades y fortalezas, y nos impulsa a encontrar en el diálogo”, agrega la Confederación.

Considera que incluso en medio de estas dificultades, hay esperanza, decisión y voluntad para encontrar soluciones, ya que, a lo largo de la historia boliviana, trabajadores y empresarios han construido el futuro con esfuerzo, respeto, diálogo y complementación.

Para Sósimo Paniagua, secretario ejecutivo de la Central Obrera Departamental (COD) Santa Cruz, si bien el diálogo es clave, también lo es el respeto a los derechos de los trabajadores, por lo que considera que es importante cumplir con el DS 5383.

“Vamos a escuchar, cada sindicato tiene la obligación de defender a sus afiliados. Esta reposición del 10% a nuestros salarios es necesaria, pues nuestros pesos bolivianos ya no alcanzan como antes, han perdido su valor”, sostuvo Paniagua.


 

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