El Gobierno de Guatemala prometió a la Organización de los Estados Americanos (OEA) que habrá segunda vuelta electoral, abrirá una transición "transparente y entregará el poder en enero de 2024 a quien gane los comicios, informó este jueves (10.08.2023) Luis Almagro, secretario general de la entidad.
Almagro realizó una visita a Guatemala del 1 al 4 de agosto por invitación del presidente derechista Alejandro Giammattei, a raíz de la crisis política desatada tras la primera vuelta de las elecciones presidenciales del 25 de junio.
Uno de los candidatos al balotaje presidencial, el socialdemócrata Bernardo Arévalo ha denunciado una persecución política después de que un juez -a pedido de la Fiscalía- ordenara la suspensión de su partido, Movimiento Semilla, por supuestas ilegalidades.
Este pedido, que no fue acatado por el Tribunal Supremo Electoral (TSE), se considera un intento de entorpecer su participación en la segunda vuelta del 20 de agosto, que debe disputar contra la también socialdemócrata y ex primera dama Sandra Torres.
El informe de Almagro sobre Guatemala
Durante la visita, Almagro se reunió con personas que representan a los poderes del Estado, con liderazgos políticos, observadores electorales, movimientos indígenas, la sociedad civil y representantes de distintas religiones. No es secreto que estamos muy preocupados, declaró este jueves durante una sesión del Consejo Permanente, órgano ejecutivo de la OEA, en Washington.
Esta misión logró el compromiso de todos los poderes del Estado que la segunda ronda se realizará el 20 de agosto entre los binomios encabezados por Torres y Arévalo, que se abrirá un proceso de transición ordenada, abierta y transparente, y que a la persona que gane se le entregará el poder el 14 de enero, detalló Almagro.
Las autoridades guatemaltecas han invitado además a la OEA a participar en el proceso de transición hasta el 14 de enero en el marco de la Misión de Observación Electoral (MOE), pero con especialistas políticos, añadió, convencido de que la misión ha infundido calma y mitigado los ánimos.
En tanto, Almagro calificó de muy preocupante el contexto de excesiva judicialización de estos procesos electorales. Además, criticó una coyuntura en la que el aparato de Justicia parecía atacar al TSE y de ahí afectar a todo el proceso electoral. Puso como ejemplo la repetición del recuento de la primera vuelta que fue inútil, no cambió nada sustantivo, pero tuvo un efecto intimidatorio".
ama (afp, efe)