El director técnico de Bolívar, Flavio Robatto, reconoció que tiene el “sueño de dirigir en Brasil”, aunque en dejó claro que actualmente se siente cómodo en el club paceño. En una entrevista con el diario argentino Clarín, el DT habló sobre sus aspiraciones profesionales, su experiencia trabajando en la altura y el proyecto que lidera con la Academia.
“Tengo varios desafíos pendientes todavía. Creo que algunos lugares y equipos te seducen un montón, más allá de la comodidad que tengo hoy, nosotros somos pasajeros en esta profesión. La idea es que en el mediano plazo podamos tener una oportunidad en algunas ligas que me gustan mucho como Brasil, que es uno de mis sueños, y obviamente volver a Argentina, que es mi casa”, manifestó el estratega.
Robatto también se refirió a su adaptación al fútbol boliviano y a la influencia de la altura en el rendimiento de los equipos. Explicó que la experiencia previa en Nacional Potosí le permitió ajustar mejor su metodología de trabajo cuando asumió en Bolívar en 2024.
“Yo venía de otro equipo de altura, así que el cambio no fue tan brusco. En la altura podés entrenar al 80 por ciento, tenés que administrar más. Pero nosotros logramos jugar igual en el llano como en la altura, en las Copas internacionales tuvimos casi los mismos resultados. No es un mito, pero la altura cada vez influye menos”, comentó.
El argentino destacó además el compromiso de sus jugadores y la evolución del equipo en el plano internacional. “Estábamos acostumbrados a que un equipo boliviano iba a Brasil a colgarse del travesaño. Contra Atlético Mineiro estuvimos a 30 segundos de ir a los penales en la serie”, recordó sobre la reciente participación en la Copa Sudamericana.
Sobre la llegada de refuerzos extranjeros, Robatto contó que tuvo que insistir mucho para convencer al delantero uruguayo Martín Cauteruccio y al mediocampista colombiano Daniel Cataño de sumarse al proyecto celeste.
“Cauteruccio estaba en Sporting Cristal, al lado del mar y la playa, convencerlo nos costó un mes y medio. Y Cataño venía de un poco de altura en Bogotá. Es difícil para un jugador que nunca jugó en la altura venir a competir acá”, explicó.
Con un estilo claro y un grupo convencido, Robatto mantiene la ambición de seguir creciendo con Bolívar, sin dejar de lado su anhelo de, algún día, dirigir en el competitivo fútbol brasileño.