Giovani Arana fue designado este jueves como padre administrador apostólico de la diócesis de El Alto, ante la muerte de su obispo, Eugenio Scarpellini, producto de complicaciones en la lucha contra el Covid-19.
Una carta del Nuncio Apostólico en Bolivia, Angelo Accattino, remitida esta jornada, detalla que el sacerdote asumirá esas funciones hasta que se posesione a un nuevo obispo.
La Iglesia Católica lamentó mucho la muerte del prelado de origen italiano, que por más de 30 años realizó su servicio en el país y en el último tiempo visitaba casas de familias de escasos recursos golpeadas por la pandemia.
El lunes está programada una eucaristía de homenaje a Scarpellini en la catedral metropolitana de la sede de Gobierno, mientras que siguen las muestras de pesar por el deceso del sacerdote que fue clave para los diálogos de pacificación del país en medio del conflicto electoral.