Caracollo cerró todos sus accesos como municipio ubicado entre las rutas que conectan La Paz – Oruro y Cochabamba, con la finalidad de evitar la llegada de personas con el coronavirus.
Las autoridades de ese municipio orureño, que no registra ningún caso de Covid-19, también instalaron cámaras de desinfección y habilitaron centros de aislamiento para casos sospechosos.
"Hemos tenido que bloquear todos los accesos a nuestro municipio. Se hizo uso de la maquinaria pesada para trasladar agregados y otros para tapar las calles. Lo mismo se ha hecho con la carretera hacia La Paz y Cochabamba. Todo, para evitar que los vehículos sigan circulando, explicó la alcaldesa, Paola Pinaya, a EL DEBER.
La autoridad municipal indicó que se invirtió cerca de dos millones de bolivianos en la lucha contra la epidemia y, de es necesario, se dispondrá de más recursos económicos.
Como una de las medidas preventivas, se instalaron cámaras de desinfección en ingresos a centros de asistencia masiva, instituciones en las calles donde se encuentran las entidades financieras que pagan bonos.
Piyana relató que encontraron gente movilizándose sobre todo en las mañanas en busca de pan, pero que desde el mediodía las calles se vacían completamente.
‘’Estamos controlando estrictamente y los pobladores están acatando en un 90% las restricciones. Pero, como en todo el país, la población está pidiendo a gritos que se levante la cuarentena para poder trabajar y llevar el pan de cada día a sus hogares’’, manifestó.
Otra de las acciones del municipio para atender a la emergencia sanitaria fue la habilitación del Centro Andino Ecológico Agropecuario (Cadea), que fue convertido en centro de aislamiento para pacientes con coronavirus, y tiene capacidad para 30 pacientes.
Según el jefe médico del centro de salud de Caracollo, Javier Torres, hasta el momento no se registraron casos sospechosos, ni positivos para Covid-19.
Entre tanto, el jefe provincial de la Policía, Evans Guzmán, informó que junto a una decena de policías realizan los controles diarios y detuvieron aproximadamente 30 infractores, entre conductores y peatones, quienes infringieron las normas nacionales y municipales que obligan a quedarse en casa.