El delantero uruguayo Nahuel Acosta, jugador de Blooming, volvió a su país luego de resentirse de la lesión que viene arrastrando desde mayo. A solicitud de Peñarol, club dueño de su pase, el atacante será evaluado nuevamente para determinar los pasos a seguir en su recuperación.
Acosta sufrió su primera lesión el 8 de mayo, cuando un desgarro en el abductor lo dejó al borde de una intervención quirúrgica. Si bien finalmente no tuvo que pasar por el quirófano, su proceso de rehabilitación se extendió por casi seis meses, obligándolo a viajar de forma recurrente a Montevideo para trabajar bajo la supervisión del cuerpo médico de Peñarol.
El atacante reapareció el 28 de octubre, ingresando desde el banco y disputando apenas siete minutos. Sin embargo, pocos días después volvió a resentirse, lo que motivó su nueva ausencia en las convocatorias y una preocupación creciente dentro del club.
“Nahuel está descartado para que se recupere y pueda jugar este año. Se va a Uruguay porque allá realizó su recuperación y, al haberse resentido de la lesión que tuvo, se ha decidido que vuelva para completar el tratamiento hasta recuperarse totalmente”, explicó a DIEZ el dirigente académico Fernando Cuéllar.
El directivo agregó que, producto del buen entendimiento entre Blooming y Peñarol, ambos clubes analizarán los escenarios posibles respecto al contrato del jugador. Entre las alternativas figura dar por concluido el vínculo o extenderlo para la próxima temporada, decisión que dependerá de su evolución física.
La lesión de Acosta representa un golpe para Blooming, que apostaba por el uruguayo como una pieza clave en la parte ofensiva. Su prolongada ausencia obligó al equipo a reacomodar su estructura y buscar variantes en un semestre complejo.
Por ahora, el futuro del atacante permanece en análisis. Todo dependerá de los estudios, la respuesta al tratamiento en Uruguay y las decisiones conjuntas entre Blooming y Peñarol, que buscan encontrar la mejor salida para el futbolista y para ambas instituciones.