El candidato a la alcaldía cruceña por Primero Santa Cruz, José Gary Áñez, afirmó que, de llegar al cargo, cumplirá la sentencia constitucional que ordena la entrega de documentación sobre los terrenos del mercado Mutualista a la familia Crapuzzi, pese a las controversias en torno al denominado “plano sepia”.
“Si no (lo hago) voy preso”, respondió de manera directa cuando se le preguntó si acataría el fallo del Tribunal Constitucional Plurinacional (TCP) que obliga al municipio a entregar los papeles de propiedad.
Áñez sostuvo que el conflicto se originó en la existencia de dos planos sepia sobre el predio y en una defensa deficiente por parte de la actual administración municipal. “El municipio hizo todo el esfuerzo para perderlo y en la instancia donde llegó ya no hay nada más donde reclamar”, afirmó, al señalar que la responsabilidad deberá ser esclarecida en otras instancias.
El postulante vinculó el caso Mutualista con un problema estructural mayor: la falta de ordenamiento territorial y de un catastro actualizado. Según dijo, existen al menos 216 predios en conflicto que supuestamente pertenecen al municipio. “Es importante el plan de ordenamiento territorial y el catastro”, remarcó, al advertir que sin claridad sobre la propiedad de la tierra, los litigios seguirán multiplicándose.
Otro de los ejes centrales fue el servicio de aseo urbano. Áñez calificó el contrato de la basura como el más alto del municipio y denunció incumplimientos tanto de las empresas encargadas del recojo como de la alcaldía. Señaló que solo la mitad de la ciudad cuenta con contrato formal y que la firma adjudicataria opera con menos flota de la comprometida.
“No es expulsar a nadie, sino hacer que cumplan los contratos y dejen de melearse la plata de los cruceños”, afirmó. También cuestionó el rol de Emacruz, a la que acusó de haberse convertido en un “botín político” sin capacidad real de fiscalización técnica.
Planteó revisar el contrato vigente, ejecutar garantías si corresponde y separar la gestión técnica de la influencia política, en un contexto marcado por emergencias sanitarias y deudas acumuladas.
Transporte y distritalización
En materia de transporte urbano propuso un nuevo modelo de concesión por 25 a 30 años, con carriles exclusivos y transformación de sindicatos en empresas. El esquema -basado en estudios del JICA- incluiría buses eléctricos financiados por el sistema financiero, bajo contratos de adhesión obligatorios.
Áñez aseguró que el pasaje podría bajar a Bs 2,20 o Bs 2,30 y que el sistema generaría incluso mayores ingresos que el actual. El plan integraría al BRT y reorganizaría rutas de norte a sur y de este a oeste, utilizando los anillos de la ciudad.
Sobre el comercio informal, resumió su propuesta en un eslogan: “al mercado todo, a la calle nada”. Indicó que este año vencen los usufructos de todos los mercados de la capital cruceña y que buscará renovar acuerdos bajo exigencias de confort y seguridad, además de reubicar a los vendedores callejeros en infraestructura existente.
En cuanto a la estructura municipal, sostuvo que la única vía para frenar la corrupción es la digitalización total de trámites y pagos. “¿Por qué la burocracia es atractiva? Porque genera plata desde la corrupción. Si uno digitaliza (el sistema), salta el paso de la corrupción y no va a ser atractivo para un funcionario municipal trabajar en el municipio por 5.000 bolivianos”, dijo el candidato, al plantear una aplicación municipal que permita al ciudadano conocer y pagar sus obligaciones sin intermediarios.
A menos de un mes de los comicios, Áñez centró su discurso en la gestión técnica y en la denuncia contra lo que denomina “la élite” que controla negocios municipales. En el caso Mutualista, sin embargo, dejó clara su posición: acatar el fallo, aun con sus reparos, y trasladar la discusión a la responsabilidad política de la administración saliente.