Dianey Caba no dudó cuando habló de su lugar en la política. Tampoco cuando proyectó el rol que quiere asumir si llega a la vicegobernación. En medio de una campaña marcada por tensiones, la candidata por Santa Cruz para Todos (SPT) se mostró firme y confiada de cara al balotaje del 19 de abril. Dijo que está convencida del alcance de su propuesta.
“Estamos construyendo una alianza con Santa Cruz”, afirmó en la entrevista que sostuvo en el programa Otra Noche de Sissi Áñez que se emite a través de ED24, el canal de streaming TV del grupo EL DEBER.
De este modo describió un proceso que —según asegura— ha ido sumando respaldos más allá de las estructuras partidarias. Entre ellos, mencionó a alcaldes electos de distintos municipios, como Samaipata, que se han acercado a su proyecto político en las últimas semanas.
Pero más allá de la disputa electoral, Caba puso el foco en el significado de su candidatura. Su presencia en la fórmula con Otto Ritter no busca ser decorativa. “Mi rol no va a ser simbólico”, subrayó. Y explicó que su trabajo estará enmarcado en los estatutos autonómicos, que establecieron funciones claras para la vicegobernación, desde la suplencia del gobernador hasta la articulación con las subgobernaciones.
Su discurso también interpeló el lugar de las mujeres en la política. “No tenemos que estar ni adelante ni atrás, sino al lado, con formación y preparación”, sostuvo. En esa línea, reivindicó a una generación que busca abrirse espacio desde la capacitación y el trabajo técnico, lejos de los estereotipos que históricamente han limitado la participación femenina.
Su historia personal refuerza ese mensaje. Desde muy joven, eligió un camino poco habitual. A los 16 años ingresó a un instituto técnico para estudiar construcción civil, en un entorno donde era la única mujer. Luego continuó su formación en Ingeniería Civil en la Universidad Autónoma Gabriel René Moreno, impulsada por una vocación que —dice— nació temprano y se consolidó con especializaciones en fiscalización de obras públicas y privadas.
Antes de incursionar en la política, también promovió la organización de mujeres con el objetivo de incidir en los cambios sociales. A esa experiencia sumó diplomados y maestrías en áreas vinculadas a la defensa, la seguridad y el desarrollo del Estado, construyendo un perfil que hoy busca trasladar a la gestión pública.
En una campaña atravesada por lo que describe como “guerra sucia”, Caba insistió en que el escenario posterior a la elección debe ser distinto. “Tiene que haber unidad por el bien del departamento”, afirmó al tiempo de plantear la necesidad de garantizar gobernabilidad en la Asamblea Legislativa Departamental.
Su candidatura, en ese contexto, refleja una apuesta por reposicionar el liderazgo femenino en la toma de decisiones. No desde la confrontación, sino desde la capacidad, la formación y la presencia activa para Santa Cruz.