El cheesecake es uno de esos postres a los que nadie se puede resistir. La calidad de este postre es perceptible hasta visualmente, por eso lograr una consistencia perfecta es siempre prioridad a la hora de preparar esta receta. Esta tarta hecha de queso, se cocina tradicionalmente en horno, así que hoy te daremos algunos consejos para preparar el cheesecake perfecto.
El primer consejo puede parecer muy obvio, pero es el que más se nos olvida. Todos los ingredientes deben estar a temperatura ambiente. Pues así será más fácil integrarlos. Y recuerda esa palabra, porque lo que se busca es simplemente integrar y mezclar los ingredientes, no batirlos. No se debe incorporar aire al relleno, pues de lo contrario se agrietará y romperá al momento de hornear.
Un buen cheesecake lleva tiempo en cocinarse, por eso te recomendamos no exceder los 180°C, con esa temperatura puede demorar entre 40 y 50 minutos.
Un consejo útil es colocar una lámina de papel aluminio por encima durante el horneado para evitar que la superficie se queme. Una vez la tarta esté cocida, lo mejor es esperar a que enfríe por completo antes de desmoldarla, de lo contrario se romperá o desbordará. Aplica también al momento de comerla, es mejor esperar al menos un día.
MÁS CONSEJOS