El yogur griego es un alimento que, aunque se fabrica desde hace mucho, se ha puesto de moda en la última década debido a sus múltiples propiedades y beneficios para la salud. Hoy te compartimos algunos de ellos.
¿Qué diferencia al yogur griego de uno tradicional? El yogur griego pasa por un proceso de filtrado para eliminar el suero de leche logrando así una mayor concentración de nutrientes y una consistencia más espesa.
Macronutrientes
Una particularidad de este tipo de yogures es que son más altos en proteínas (4 g) y grasas (9 g) que los normales, pero con menos carbohidratos (5 g) por porción de 100 gramos. Por lo tanto, son recomendados en dietas keto y para musculación.
Rico en probióticos
Los probióticos son microorganismos saludables que viven en nuestro sistema digestivo. Son importantes para el buen funcionamiento del intestino pues trabajan removiendo los residuos de los alimentos que se adhieren a las paredes intestinales.
Micronutrientes
Con aproximadamente 150 mg de calcio y 0,38 mg de vitamina D, el yogur griego es un alimento muy útil para el crecimiento en niños y el fortalecimiento de huesos en adultos. También es rica en vitamina B6 y B12.
Para saber más
- Este tipo de yogures tiene un bajo nivel de lactosa, a diferencia de la leche y el yogur tradicional. Por lo que su consumo en pequeñas cantidades podría no afectar a personas intolerantes. Sin embargo, esto es algo que puede variar de una persona a otra.
- Aunque un poco incierta, la historia sobre su origen cuenta que los primeros yogures fueron por fermentación espontánea, cuando por accidente alguna bacteria se alojó en el interior de las bolsas de piel de cabra en las que se transportaba la leche fresca.
- Gracias a su consistencia cremosa y su sabor casi neutro, el yogur griego puede usarse como sustituto de crema de leche o crema agria en algunas recetas de pastelería. También se usa para reemplazar a la mayonesa en algunas salsas, como el tzatziki griego.