Wilstermann afronta este martes un partido decisivo y cargado de tensión. El cuadro rojo recibe a GV San José en el estadio Félix Capriles (19:00) en el inicio de la penúltima fecha del torneo todos contra todos, con la obligación ineludible de sumar tres puntos para mantenerse con vida en la lucha por evitar el descenso indirecto.
El Aviador llega a esta instancia como penúltimo de la tabla de posiciones, con cinco puntos menos que ABB, equipo que por ahora está fuera de la zona roja. La diferencia parece corta, pero el calendario juega en contra de los cochabambinos, que ya no tienen margen de error.
Si Wilstermann no gana este martes, quedará condenado de manera automática al descenso indirecto, sin posibilidad matemática de remontar en la última fecha del campeonato. El triunfo es, literalmente, su única carta.
Sin embargo, incluso ganando, el panorama no mejora demasiado. ABB se pondrá al día este jueves, cuando reciba en El Alto a GV San José. Una victoria paceña mantendría la diferencia de cinco puntos y eliminaría cualquier esperanza de Wilstermann antes de disputar su último partido oficial.
De concretarse ese escenario, el equipo rojo deberá preparar inmediatamente los compromisos por la permanencia ante San Juan de Santa Cruz. Estos duelos, claves para el futuro institucional del club, tendrían fecha tentativa para la próxima semana.
La preocupación en la hinchada es evidente. Wilstermann, uno de los equipos históricos del país, lleva meses al borde del abismo y ha dejado escapar oportunidades que hoy pesan más que nunca en la tabla acumulada.
Los jugadores y el cuerpo técnico han manifestado que se aferran a la “matemática del fútbol”, pero también reconocen que depender de otros resultados incrementa la presión y reduce el margen para cualquier error.
Mientras tanto, GV San José no llega a Cochabamba con intención de facilitar la tarea. El equipo orureño también necesita ganar para mantenerse en carrera por un cupo a un torneo internacional, por lo que jugará con la misma urgencia que su rival.
El duelo se perfila intenso, dramático y con alto impacto en ambos frentes de la tabla. Wilstermann juega por su historia; GV San José, por su futuro inmediato. Un partido para el infarto.
El Capriles será testigo, una vez más, de una noche decisiva en el fútbol boliviano, donde los puntos valen más que nunca y los errores se pagan con la categoría.