Wilstermann vuelve a jugar una final este miércoles en el estadio Félix Capriles. El cuadro aviador recibe a Real Oruro desde las 20:00 por la fecha 27 del torneo todos contra todos, en un partido crucial para sus aspiraciones de escapar de la zona de descenso indirecto. El margen de error es mínimo y la presión crece con cada jornada.
El equipo dirigido por Humberto Viviani llega golpeado después de la derrota en el clásico cochabambino ante Aurora, un resultado que profundizó la crisis deportiva del plantel. A ello se suman las bajas de Alex Cáceres, Robson y Lucas Salinas, tres ausencias importantes que obligarán al cuerpo técnico a rearmar el once titular en un duelo de alta tensión.
Con 12 puntos aún en disputa, Wilstermann necesita ganar para mantenerse con vida. Actualmente es penúltimo y ocupa el puesto de descenso indirecto. ABB, antepenúltimo, le lleva ocho unidades de ventaja y parece alejado de todo peligro, por lo que cualquier resultado que no sea una victoria dejará al rojo prácticamente condenado a disputar la zona de promoción.
La situación es límite, pero el plantel sabe que no tiene otra opción que sumar de a tres. El apoyo de su gente será determinante en una jornada que puede marcar el futuro inmediato del club. Viviani pediría concentración absoluta y un esfuerzo máximo para sortear las adversidades en un momento crítico.
Del otro lado estará Real Oruro, que llega herido tras quedar eliminado de la Copa Bolivia a manos de Blooming. El cuadro orureño también atraviesa problemas deportivos: ya está rezagado en el fondo de la tabla y con mínimas chances de evitar el descenso directo. Sin embargo, mantiene la ilusión de pelear por un premio internacional en las últimas fechas.
Ambos equipos se juegan más que tres puntos en el Capriles. Mientras Wilstermann necesita ganar para seguir respirando, Real Oruro quiere aferrarse a sus últimas posibilidades. El partido promete tensión, urgencia y una lucha intensa por objetivos completamente distintos.