En la previa del repechaje rumbo al Mundial, Yape lanzó un emotivo spot publicitario protagonizado por Carlos Borja, histórico capitán de la selección boliviana que llevó al país a la Copa del Mundo de 1994. El film, desarrollado en conjunto a la productora Monocroma, retoma una frase que vuelve a escucharse entre los hinchas, “Yo quiero ilusionarme”.
Desde el equipo de comunicación de Yape explican que la campaña nace de un sentimiento colectivo y que la intención fue acompañarlo sin forzarlo, mostrando cómo se vive el fútbol en Bolivia y cómo esa ilusión empieza a expresarse nuevamente.
La historia comienza recordando la hazaña del 94 y rápidamente conecta con el presente. A través de la voz de Borja, el spot muestra esa forma única de vivir el fútbol en Bolivia, donde la ilusión de la gente siempre fue parte del juego.
A lo largo del spot, se ve a la hinchada en distintos momentos, reflejando la mezcla de fe, duda y expectativa que acompaña cada partido. Días previos al repechaje, ese sentimiento toma más fuerza, con una posibilidad real que abre la puerta a creer en el sueño de ir al Mundial.
“La historia nos devuelve esta oportunidad, hoy somos más de 10 millones creyendo”, señala Borja, en un contexto donde los resultados no siempre acompañaron, pero donde la ilusión nunca dejó de estar presente.
El cierre reúne a distintos hinchas repitiendo una misma frase, hasta que el propio Borja invita a los bolivianos a sumarse a ese sentir colectivo y acompañar a la selección en este momento decisivo.
Yape acompaña este momento también fuera de la cancha, reafirmando su compromiso con los bolivianos y apostando por la selección con ellos. Más allá del resultado, la marca decide estar presente, creyendo junto al país en esta nueva oportunidad.