Transformar la educación en Bolivia es el propósito que inspira no solo a la Universidad Franz Tamayo, Unifranz, la primera universidad con la certificación Great Place To Work sino, fundamentalmente, a sus colaboradores, quienes la califican como el mejor lugar para trabajar.
El hecho que el personal encuentre sentido al hacer su trabajo, es decir que sienta que aporta con su labor a la construcción de un propósito institucional, es uno de los motivantes principales para ser un gran lugar para trabajar, además del liderazgo, confianza y camaradería que caracterizan a la institución. Vania Aidé Coca Delgadillo, asesora de admisiones de Unifranz, asegura que para ella es importante ser parte de la familia Unifranz porque disfruta y aprende de las experiencias. “Para mí es importante ser parte de esta transformación en educación en el país, ya que estamos ayudando a la sociedad y eso me motiva a seguir adelante”, afirma. Luego de una encuesta anónima de clima laboral a los colaboradores, Great Place To Work, referente mundial en cultura laboral, certificó a Unifranz como una organización que cumple con estándares de bienestar y buen clima laboral. Según la encuesta, 98% del personal se siente orgulloso de alcanzar sus metas, 92% goza de confianza para desarrollar proyectos de responsabilidad, 92% recibe trato con equidad, cualquiera sea su orientación sexual y 90% se siente bienvenido al integrarse a Unifranz, entre otros resultados. La investigación fue realizada en todos los niveles de la universidad y evaluó diversas dimensiones del clima organizacional, como: confianza en el liderazgo de la empresa, sentimiento de equipo y orgullo de pertenencia, respeto, entre otras. “Tener está certificación significa que nuestros colaboradores tienen una percepción positiva respecto de las diferentes actividades, costumbres, comportamientos que de alguna forma hemos institucionalizado como parte de nuestra cultura (…), obviamente, queda mucho trabajo por hacer”, indica Pablo Ardaya, Director Nacional de Capital Humano de Unifranz, respecto a este reconocimiento internacional, que coloca a la universidad, dentro del grupo de 57 organizaciones del país que tienen esta certificación. Capital humano de Unifranz impulsa acciones como la digitalización de los procesos apoyados en la tecnología, implementación del proyecto de gestión del cambio, siendo uno de sus principales ejes la cultura organizacional orientada a la innovación en un espacio de trabajo colaborativo, lo que la hace un gran lugar para trabajar. De ahí se desprenden varias actividades que potencian al capital humano, desde sus competencias hasta su bienestar emocional. Por ejemplo, la capacitación permanente, la adecuación de los espacios de trabajo, el desarrollo tecnológico, entre otros, “permitieron que los colaboradores se apasionen con el propósito de transformar la educación, y se sientan dueños y apasionados por su trabajo, orientados hacia objetivos claros y un propósito de vida”, según Ardaya. Impacto de la implementación de buenas prácticas Que el 88% de los colaboradores asegure que el propósito institucional es lo que los motiva y apasiona, es la pauta que permite asegurar que la universidad va por buen camino, asegura el experto en capital humano. Unifranz ha logrado mantener su crecimiento sostenido en el mercado, superando el efecto de la pandemia que afectó notoriamente al rubro de la educación superior. Verónica Ágreda Arq DESA, rectora de Unifranz, destaca que la certificación tiene que ver con la confianza y el respeto que existe en la institución, porque si hay algo que los caracteriza “es que tenemos grandes líderes en cada una de las sedes, y en cada uno de los equipos”.