Bolivia ingresa a una nueva etapa en el acceso a terapias innovadoras con la llegada oficial del medicamento T.G. Tirzepatida, desarrollado por Indufar y comercializado en el país por IMFAR SRL. Este avance no solo responde a una creciente demanda en el tratamiento de la diabetes tipo 2 y la obesidad, sino que también garantiza un acceso seguro, regulado y con respaldo científico a una molécula de última generación.
Thelma Anquino, gerente de marketing de IMFAR SRL, explicó que uno de los principales motivos de este lanzamiento fue la preocupación por la circulación ilegal del producto en el mercado. Al tratarse de un medicamento biológico, T.G. Tirzepatida requiere condiciones estrictas de almacenamiento y transporte bajo cadena de frío. “Un manejo inadecuado puede degradar el producto, reducir su eficacia e incluso generar efectos adversos. Por eso es fundamental que los pacientes accedan a versiones certificadas”, enfatizó.
En ese sentido, destacó que IMFAR SRL, con más de 25 años de experiencia en Bolivia, asegura el cumplimiento de todos los estándares de calidad, desde la importación hasta la distribución en farmacias autorizadas. Además, remarcó que este tratamiento debe ser utilizado bajo supervisión médica, descartando la idea de soluciones rápidas o milagrosas.
Desde el ámbito internacional, el especialista paraguayo en diabetología y obesidad, Carlos Federico Fariña, subrayó el impacto que esta molécula ya ha tenido en otros mercados. “En Paraguay ya estamos trabajando con T.G. Tirzepatida y realmente está revolucionando el tratamiento. Hemos visto mejoras significativas en el control glucémico y reducciones importantes en la hemoglobina glicosilada, que es uno de los principales indicadores en pacientes con diabetes”, explicó.
Fariña añadió que uno de los aspectos más destacados es su doble efecto: además de controlar la glucosa, permite una reducción considerable del peso corporal. “Esto llevó a que se amplíe su uso en pacientes con obesidad sin diabetes, obteniendo resultados similares. Es una molécula que simula hormonas que el cuerpo produce naturalmente, pero que en estos pacientes están disminuidas, ayudando a restablecer ese equilibrio”, detalló.
Por su parte, Miguel Walter Vásquez, vicepresidente de la Sociedad de Endocrinología de Santa Cruz, resaltó que T.G. Tirzepatida se posiciona como una de las terapias más avanzadas en la actualidad. Según indicó, puede generar pérdidas de peso de entre un 20% y 22%, cifras comparables a las obtenidas con cirugía bariátrica. “Esto la convierte en una alternativa farmacológica muy importante, especialmente para pacientes que no pueden o no desean someterse a un procedimiento quirúrgico”, señaló.
No obstante, el especialista fue enfático en aclarar que el medicamento no reemplaza un cambio de hábitos. “Siempre decimos que es un puente hacia una nueva vida. Reduce el apetito y genera sensación de saciedad, pero debe ir acompañado de dieta, actividad física y seguimiento médico”, afirmó. También advirtió que no todos los pacientes son candidatos, por lo que es imprescindible una evaluación personalizada que considere factores como la composición corporal y el estado metabólico.
En la misma línea, se destacó la importancia de estudios complementarios antes de iniciar el tratamiento, como análisis clínicos y evaluaciones hepáticas, ya que una pérdida de peso acelerada puede generar otras complicaciones si no es supervisada adecuadamente.
Desde Indufar, su gerente comercial José Luis Rodríguez expresó su satisfacción por concretar el ingreso formal al mercado boliviano. “Estamos muy contentos de llegar a Bolivia de la mano de IMFAR SRL, una empresa seria y confiable. Para nosotros es fundamental garantizar que nuestros productos lleguen con calidad, innovación y el respaldo que caracteriza a nuestra compañía desde 1973”, afirmó.
Rodríguez destacó que la misión de la empresa está centrada en mejorar la calidad de vida de las personas mediante el desarrollo de medicamentos de vanguardia.
El arribo de T.G. Tirzepatida marca así un hito en el país, no solo por su potencial terapéutico, sino por promover un acceso responsable, regulado y basado en evidencia científica a tratamientos de última generación.