La presidenta del Louvre reveló que ofreció su renuncia a la ministra de Cultura, Rachida Dati, quien la rechazó. Aunque reconoció deficiencias en el sistema de videovigilancia exterior —al que calificó de "muy insuficiente"—, defendió que el sistema de seguridad interno de la galería de Apolo "funcionó perfectamente". No obstante, insistió en que desde su llegada al cargo en septiembre de 2021 ha alertado repetidamente sobre el deterioro y obsolescencia de las instalaciones del museo.