El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, ordenó la movilización inmediata del Gobierno tras el fuerte temporal que dejó al menos 20 muertos y decenas de desaparecidos en el estado de Minas Gerais. Las lluvias provocaron inundaciones, deslizamientos y graves daños, mientras continúan las labores de rescate y asistencia humanitaria.