Durante miles de años, en todo el mundo, las mujeres solían dar a luz en posición vertical, ya fuera de rodillas como Cleopatra, utilizando taburetes y sillas de parto, o en cuclillas. De hecho, ponerse en cuclillas puede ampliar el diámetro pélvico al menos 2,5 cm, a la vez que permite aprovechar la gravedad y así facilitar el parto.