El efecto cúpula de calor, que lo atrapa cerca del suelo e impide que se disipe incluso por las noches, tiene a media Europa en vela, víctima de noches tropicales (sin bajar de 20 grados) y ecuatoriales (por encima de 25) que no parecen tener fin, pues las altas temperaturas que debían dar una tregua a partir del martes pueden prolongarse al menos hasta el jueves.