Este domingo, Estados Unidos bombardeó tres emplazamientos clave del programa nuclear iraní, unos ataques que tendrán “consecuencias eternas”, advirtió Teherán, en el décimo día de la guerra entre Irán e Israel. Donald Trump calificó el ataque de “muy exitoso” y afirmó que las instalaciones esenciales de enriquecimiento nuclear de Irán habían sido “completamente destruidas”.