La primera ministra Meloni lo llamó por teléfono, reforzó la protección policial que el periodista tiene desde hace cuatro años y además mandó una delegación política de “Hermanos de Italia”, su partido de derecha, a la manifestación pública “Viva la stampa libera” (larga vida a la prensa libre), organizada por el movimiento progresista Cinco Estrellas pocos días después del atentado.