La joven, tras salir con unos amigos, se habría introducido de manera voluntaria en un contenedor de basura en el que, tras haber perdido el conocimiento, fue trasladada por un camión de recogida de residuos hasta la planta de tratamiento de Son Reus, próxima a Palma, de acuerdo con la investigación iniciada por el grupo de Homicidios.