Un informe de la organización Revenge Porn Helpline sugiere que el 1,42% de la población femenina de Reino Unido se ve afectada cada año por la difusión de imágenes íntimas sin consentimiento. Madelaine, quien tiene 37 años y vive en Monmouthshire, Gales, dice que las sobrevivientes de casos de pornovenganza viven con vergüenza y estigmatización.