En plena gira europea, el vocalista de Rammstein, uno de los grupos de metal más populares a nivel mundial, se ha visto envuelto en varias acusaciones de estar en el centro de un sistema destinado a agredir sexualmente a jóvenes después de sus conciertos.
Las acusaciones fueron hechas por varias mujeres, en la prensa alemana se considera lo suficientemente seria por lo que el gobierno exigió a los organizadores de los conciertos tomen las medidas de prevención necesarias para el público.
El caos comenzó a finales de mayo, de acuerdo con The Guardian, una fan irlandesa de 24 años alegó que después del show de Rammstein en Vilnius, Lituania le sirvieron bebidas adulteradas mientras estaba en la fiesta con la banda y el artista se molestó con ella cuando le dijo que no quería tener sexo, luego de haberla drogado abusó de ella sexualmente. Este testimonio liberó la voz de otras jóvenes que declararon casi el mismo escenario. Tras estas acusaciones, los promotores de los conciertos que serán en el estadio olímpico de Munich a partir del miércoles, anunciaron que no habrá ninguna fiesta luego de los conciertos y que se cancelaran la experiencia “fila cero” donde algunos fans podían ponerse directamente enfrente del escenario. Ya que muchas de las fanáticas habrían sido localizadas en estas filas y así Lindemman pudo hacer su elección y estas ser invitadas a asistir a las fiestas posteriores a los shows.
Aunque el grupo desmiente las acusaciones las toma “muy en serio”.