La actriz estadounidense Shannen Doherty tiene algo más que claro: No quiero morir, dijo a People. No he terminado de vivir. No he terminado de amar. No he terminado de crear. No he terminado con la esperanza de cambiar las cosas para mejor... no he terminado.
Tras su diagnóstico de cáncer de mama en el 2015, la actriz de la serie Charmedse sometió a una mastectomía y se sometió a quimioterapia y radioterapia. En el 2017 reveló a través de Instagram que había entrado en remisión, pero en el 2019, el cáncer regresó y anunció su diagnóstico de cáncer metastásico en etapa 4 al año siguiente.
De hecho, en junio, Doherty compartió en Instagram que el cáncer se le había extendido al cerebroy que había sido operada cinco meses antes para extirparle un tumor cerebral. Ahora, en noviembre de este mismo año, ha explicado que el cáncer se ha extendido a sus huesos. Una noticia difícil de afrontar pero que Shannen está encarando con la mejor actitud, además de hablar públicamente de ello para concienciar al resto de la población.