Piloto comercial, diseñadora integral y creadora de contenidos, Iribel Méndez ha sabido construir una identidad auténtica entre el cielo y las redes sociales. A sus 28 años combina la precisión y disciplina de la aviación con el humor y la cercanía que la caracterizan frente a las cámaras. Ella habla sobre sus inicios, los sueños que la impulsan y cómo logró convertir su pasión en una forma de inspirar a otros. La creadora de contenidos se une a la familia de EL DEBER, ella es la nueva integrante del programa De tu taco por Bulla.
¿Cómo nació tu pasión por la creación de contenidos?
Mi pasión por la creación de contenidos nació desde muy pequeña. A los 12 años ya me encantaba grabar los momentos graciosos que vivía en el colegio con mis compañeros y compartirlos en Facebook. Siempre me motivó poder alegrarle el día a las personas con mis ocurrencias y mi forma de ver la vida. Con el tiempo empecé a explorar nuevas plataformas como Dubsmash, donde hacía videos de lip sync con un toque divertido. Más adelante, con la llegada de Instagram, descubrí otra faceta que me apasiona: crear contenido sobre aviación y compartir información a través de mis historias.
¿En qué momento descubriste que la aviación era mucho más que un hobby para vos?
Lo descubrí desde muy pequeña, cuando veía a mi papá aterrizar su helicóptero cerca de nuestra casa. Recuerdo la emoción que sentía cada vez que lo veía descender en la pista; para mí era un momento mágico. Pero el punto de quiebre fue la primera vez que volé con él. Sentí una mezcla de adrenalina, emoción y una conexión muy profunda con el aire. En ese momento entendí que la aviación no era solo algo que me gustaba, sino una verdadera pasión que quería que formara parte de mi vida.
¿Qué es lo que más te enamora del mundo de la aviación?
Sin duda, la técnica y la adrenalina. La aviación es una disciplina que exige precisión, concentración y mucha sensibilidad en cada maniobra. Incluso después de pasar varios meses sin volar, al regresar para un vuelo de prueba, los capitanes se sorprendían al ver que no había perdido la técnica ni el “feeling” con la aeronave.
¿Tenés algún aeropuerto que soñás visitar?
Sí, tengo dos en mi lista de sueños. Uno de ellos es el Aeropuerto de Singapur-Changi, reconocido como uno de los mejores del mundo por su innovación, su diseño y la increíble experiencia que ofrece a los pasajeros, con jardines y espacios naturales dentro de la terminal. El otro es el Aeropuerto Princess Juliana, en Saint Maarten, famoso por sus aterrizajes a muy baja altura sobre la playa. Como amante de la aviación, vivir de cerca esa experiencia sería simplemente espectacular.
¿Cómo combinás tu faceta de creadora de contenidos con tu pasión por los aviones?
Combino mi faceta de creadora con mi pasión por los aviones de una forma muy consciente. Cuando volaba, aprendí a no estar pendiente del celular, así que trataba de grabar lo más sutil posible y siempre pedía permiso a los dueños de la aeronave antes de publicar. Mi intención nunca fue solo mostrar, sino informar, enseñar y transmitir el amor y el respeto que siento por esta pasión.
¿Alguna experiencia en el aire que te haya marcado para siempre?
Mi primer vuelo sola. Fue un momento muy especial; cuando estaba en el aire no podía creer que lo estaba logrando por mí misma. Sentí una mezcla de emoción, orgullo y la certeza de que estaba cumpliendo un sueño de toda la vida.
¿Qué tipo de contenido conecta más con tu audiencia?
El contenido que más conecta con mi audiencia es el humor. Me encanta hacer videos cómicos porque sé que una risa puede alegrarle el día a alguien, y eso también me hace muy feliz. Actualmente estoy combinando ese estilo con mis vlogs, a los que llamo Irivlogs, donde comparto experiencias reales de mi día a día y momentos especiales de mi vida.
¿Sentís que las redes sociales te han abierto puertas?
Sí, totalmente. Las redes sociales no solo me han abierto muchas puertas a nivel profesional, sino que también me han ayudado a crecer como persona. Gracias a ellas entendí que cuando hacés las cosas con pasión, constancia y amor, los sueños realmente se pueden convertir en realidad.
¿Cómo llegaste a formar parte del programa Bulla?
Todo comenzó cuando recibí una invitación para tener una reunión en El Deber. De hecho, antes del lanzamiento del programa ya me habían propuesto formar parte del proyecto, pero en ese momento, por temas laborales, no pude concretarlo. Meses después, las cosas se acomodaron, surgió nuevamente la oportunidad y finalmente pude integrarme al equipo. Fue un proceso que se dio en el momento justo y que hoy representa una experiencia muy importante para mi crecimiento profesional.
¿Qué significa para vos integrar un espacio como Bulla?
Significa muchísimo para mí. Formar parte y conducir un programa de streaming dentro de El Deber, el periódico más importante del país, representa un gran orgullo y una enorme responsabilidad. Es una oportunidad que valoro profundamente, porque no solo me permite crecer como comunicadora, sino también demostrar que con trabajo, constancia y pasión se pueden alcanzar espacios que antes parecían lejanos.
¿Qué creés que aporta tu personalidad al programa?
Creo que aporto energía, alegría y una mirada positiva ante los desafíos. Me gusta transmitir motivación, especialmente a aquellas mujeres que a veces sienten que no están avanzando o que no están logrando lo suficiente. Si mi historia y mi actitud pueden inspirar, aunque sea a una persona, a creer más en sí misma y a seguir intentando, entonces ya estoy cumpliendo mi propósito dentro del programa.