En Viernes Santo, cientos de fieles participaron de la celebración de la pasión de Cristo en la capital cruceña, donde monseñor René Leigue, arzobispo de Santa Cruz, recordó que hay que buscar hacer el bien y decir siempre la verdad, porque Jesús dio la vida por nosotros y quiere que no exista malestar entre hermanos. “Jesús nos deja esa enseñanza de que no tenemos que ir en contra de nadie, no tenemos que armar líos si es que realmente decimos lo que es cierto. Cuando alguien está por ahí dudando de lo que dice es cuando habla más fuerte y es cuando mete miedo”, expresó el arzobispo. Monseñor Leigue resaltó que hay que buscar hacer el bien en todo momento. “Buscar hacer el bien cuesta a veces, pero cuando se trata de hacer el mal, rápido salen las ideas”, alertó.
Dijo que como cristianos tenemos que reconocer el sacrificio de Jesús, el Salvador. “Él da su vida por nosotros, para que tengamos vida en abundancia. Él quiere que entre nosotros no existan todos esos malestares, como es el caso que se inventaron cosas de Jesús. También nosotros a veces nos inventamos (cosas) de otra persona, decimos cosas que no son y a veces solamente por hacer daño. Qué triste es escuchar eso, pero es una realidad que vivimos, se inventan cosas para juzgar a alguien porque no le cae bien o porque es adversario, se inventan, hablan mal y eso pasaba con Jesús”, reflexionó. Monseñor Leigue pidió reflexionar para que no sigamos haciendo sufrir a Jesús con nuestras malas acciones cuando nos comportamos mal, cuando hablamos mal para el otro, cuando juzgamos, cuando agredimos, cuando insultamos. Dijo que, pese a ello, Jesús no se aleja de nosotros, está siempre ahí esperándonos porque nos quiere, porque nos ama, porque quiere que seamos personas felices y para ser feliz hay que dejar de lado aquello que nos aleja del otro, como es el no perdonar. En Viernes Santo, cientos de fieles se congregaron en el atrio de la catedral de Santa Cruz/ Foto: Ricardo Montero Insistió que, cuando no se perdona, es difícil vivir con rencor, con rabia, con odio, porque es uno mismo el que se aleja y es uno mismo el que sufre. Dios no quiere eso para nosotros, no quiere que suframos, quiere que dejemos de lado esos malestares entre nosotros. En Semana Santa, el religioso exhortó a que seamos buenos cristianos y buenos ciudadanos. Concluida la celebración de la Pasión de Cristo, se inició la procesión con el Santo Sepulcro por los alrededores de la catedral. Mientras en los barrios, los fieles de diferentes parroquias también recorrieron las calles reviviendo la pasión de Jesús. Las familias participaron preparando alguna de las estaciones y se recrearon los momentos de sacrificio de Jesús para salvar al mundo del pecado. Monseñor René Leigue durante la procesión con el Santo Sepulcro/ Foto: Ricardo Montero