Es una copia incompleta y no original, además nos quita un punto del presupuesto como habíamos planteado”, afirmó el padre Mateo Bautista al ser consultado sobre el anteproyecto de Ley que Regula el Incremento Progresivo de Recursos para la Salud, propuesto por los diputados Alicia Canqui y Édgar Montaño y que pretende ser analizado por la Cámara de Diputados.
El religioso expresó su sorpresa ante la propuesta de una ley escalonada para asignar el 10% del presupuesto al área de salud y que se presenta sin el conocimiento del Ejecutivo ni de la Comisión de Salud.
En el proyecto de ley, los diputados Canqui y Montaño plantean aumentar el presupuesto de salud para alcanzar un mínimo del 10% en el año 2023.
Desde el 2015, el padre Mateo promueve una ley similar, por lo que considera que, en el fondo, es positivo para el país. No obstante, desde su perspectiva, la propuesta de los diputados del MAS responde a “una táctica (que) consiste en rescatar los proyectos de otros partidos y dilatarlos antes de asumirlo como propio con algunos cambios”.
El padre Mateo recuerda que la propuesta impulsada por él corresponde “a una acción popular presentado hace cinco años y que no puede estar sometido a un calendario electoralista” como pretende el MAS. Recuerda que, de manera persistente la Comisión de Salud ha obstaculizado el avance de su propuesta para presentar otro proyecto de ley que no ha sido tratado por dicha comisión.
La ley, por tanto, responde a un interés político y a un afán electoralista, indica el religioso, que actualmente reside en Perú
Para el religioso, el proyecto planteado por los diputados masistas, aunque carece de justificación técnica, “es similar al proyecto que presentamos en el 2015 al entonces presidente Evo Morales, que suponía el incremento anual de un 1% en el presupuesto para llegar la 10% en el 2020”. Sin embargo, en esta propuesta no se especifica de dónde deben salir los recursos, que ascenderían a 1.000 millones de dólares para paliar las debilidades del sistema sanitario nacional.
Opina un analista
El analista Luis Andia también califica como un “juego político” el actuar del MAS. Cree que es una estrategia política para hacer quedar mal al Gobierno, más aún ahora que la salud se considera uno de los temas que más preocupa a la población, que reclama acciones inmediatas. En opinión de Andia, el actuar del MAS “devuelve la pelota al Ejecutivo” y busca obligarlo a ajustar los presupuestos destinados a los ministerios de Defensa y de Gobierno. La asignación del presupuesto que plantean, ”en el fondo no los complica a ellos (a la Asamblea Legislativa), sino al Gobierno, pues con la nueva ley se vería obligado a repartir el dinero a diferentes sectores políticos”. Revela que tanto el Gobierno como los legislados del MAS están midiendo su estrategia política en un actuar “nada serio”. Andia cree que el Ejecutivo tiene un grado de responsabilidad mayor que el resto de los actores porque es el encargado de las acciones de gestión ante la inquietud económica y sanitaria del país. A decir del analista, la presidenta Jeanine Áñez está en una encrucijada puesto que si promulga la ley, la criticarán de un lado, y si no la promulga, la criticarán del otro lado. Reitera que la norma es clara, pero que la Asamblea aprovecha su posición, pues “cuando no gobiernas es fácil decir que se saque el dinero” de algún lado. Apoyo popular Este jueves por la mañana se realizó una acción de protesta por parte de miembros de la fundación Corazones de Oro, que exigen a la Asamblea Legislativa Plurinacional aprobar la ley del 10% para salud. Francisco Santa Cruz, portavoz de la organización, rechaza el proyecto de ley impulsado por el MAS, que plantea alcanzar de manera progresiva el 10%. Como medida de protesta, han iniciado una huelga de hambre y un ‘encajonamiento’ en la plaza de la Villa Primero de Mayo. Argumentan que la aprobación de la ley responde a una “necesidad inmediata de la población”.