“Este año hemos tenido 168 casos sospechosos de coqueluche y 64 positivos. Como todos los años, estos niños han sido atendidos, algunos en hospitales, se hizo el tratamiento ambulatorio y respondieron de manera favorable”, informó ayer en conferencia Jaime Bilbao, director del Servicio Departamental de Salud (Sedes) de Santa Cruz.
Asimismo, lamentó el deceso de una recién nacida, con un mes de edad, que fue derivada de una clínica privada del Plan 3.000, y que llegó en malas condiciones al Hospital de Niños Mario Ortiz. Esto ocurrió en la quinta semana epidemiológica.
Según el representante del Sedes, por un tema de responsabilidad en la información, durante la primera semana de febrero se pasó el caso de este bebé a la Comisión de Investigación, que tras un análisis, determinó si la niña murió por coqueluche o tos ferina. “Nosotros recién pasamos los datos a la prensa, una vez que la Comisión hizo el análisis”, aclaró.
Bilbao agregó que durante la quinta semana epidemiológica también se internó a una niña menor de un año, que fue atendida y dada de alta con una evolución totalmente favorable.
“En este momento tenemos dos casos de dos niñas, internadas en el Hospital Mario Ortiz, medicadas y con evolución favorable”, añadió al reporte.
Santa Cruz, epicentro
En noviembre de 2022, el entonces ministro de Salud y Deportes, Jeyson Auza, informó que se declaró “alerta epidemiológica por brote de coqueluche”, una enfermedad que se consideraba erradicada en el país.
Ese año se presentaron más casos en Santa Cruz, situación atribuida a la baja cobertura de vacunación”, como efecto de la pandemia por el coronavirus.
De acuerdo con el Ministerio de Salud, en 2022 fueron registrados 235 casos, la mayoría en Santa Cruz; mientras que en 2023 fueron 827.
Solo hasta julio de 2023 se contabilizaron 469 afectados, el 91,4% concentrado en el departamento de Santa Cruz, informó en esa gestión María Renée Castro, la ministra de Salud y Deportes, mientras que en La Paz los reportes mostraron uno; en Oruro uno; y en Beni 38.
Hasta julio de 2023 ya habían perdido la vida siete pacientes, como consecuencia de la tos ferina o coqueluche.
En 2024 hubo 26 casos hasta la semana epidemiológica 49, según los datos del Viceministro de Promoción y Vigilancia Epidemiológica.
Vacunación
“Queremos concientizar a los padres de familia para que vacunen a sus niños, tenemos las dosis en todos los hospitales. A los menores de dos meses que no han recibido la vacuna, o que todavía no están en edad de recibir la vacuna, tengan cuidado cuando una persona mayor con resfrío se acerca, ya que esto puede llevar a la muerte al niño”, exhortó Bilbao.
La tos ferina o coqueluche se empieza a vacunar a partir del segundo mes de vida, a los cuatro y seis meses.
Posteriormente, se aplican refuerzos en el primer año de vida y a los cuatro años de edad. “Tenemos todas las vacunas en todos los centros de salud y en los hospitales, no se olvide, cuide la salud de su bebé”, recalcó Bilbao.
La coqueluche, tos convulsiva o tos ferina, es una enfermedad infecciosa aguda, muy contagiosa a través de las vías respiratorias altas, que es causada por la bacteria gramnegativa llamada Bordetella pertussis.
Esta patología se caracteriza por inflamación traqueobronquial y accesos típicos de tos violenta y espasmódica, que dan la sensación de asfixia, y que terminan con un ruido estridente durante la inspiración.
La aparición de esta tos es más frecuente durante la primavera y el verano, y si bien puede darse en cualquier edad, por lo general los más afectados son los niños menores de cinco años.
En 2024, según el Ministerio de Salud, la cobertura de vacunación contra la tos ferina en Santa Cruz, en particular, era muy baja, con 46% en la ciudad capital.
PARA SABER
COBERTURA EN 2024
La cobertura de vacuna pentavalente, que protege al menor contra la tos ferina, entre otras enfermedades, en su primera dosis alcanzó al 60,9% hasta noviembre de 2024; la segunda dosis llegó al 57,8%; y la tercera dosis, al 54,5%, En Santa Cruz de la Sierra, la cobertura de la vacuna fue del 46%, con una mejor cobertura en el área rural, con respecto a la zona urbana.