“El cáncer es una enfermedad que no se puede ocultar, porque al estar sin cabello, los demás inmediatamente piensan que esa persona está enferma. Esa mirada de lástima las bajonea (…) Cuando uno les entrega las pelucas, ve cómo se emocionan, y se sienten bien; ahí notamos el impacto y el sentido (de la obra social)”, comenta Carola Montes, coordinadora de este movimiento llamado Trenzando sonrisas.
Desde 2018 jóvenes de los últimos años de colegio fabrican pelucas para mujeres que padecen cáncer y les devuelven la oportunidad de tener cabello otra vez. Entre los estudios y actividades propias de la edad, los alumnos del Franco Boliviano dedican horas para dar forma a ese hermoso regalo que dibujará sonrisas de las pacientes del Oncológico frente al espejo.
Este domingo 4 de septiembre, de 9:00 a 17:00, en el coliseo del colegio Franco Boliviano, se realizará la tercera versión de la campaña de recolección de cabello. Allí habrá estilistas voluntarios para realizar el corte del cabello de aquellas personas que quieran donarlo.
Mujeres donan sus cabellos. Con ellos se tejerán pelucas
Montes explica que el largo mínimo requerido para la donación es de 20 cm; el cabello debe estar limpio y seco; puede estar teñido, pero no decolorado, ya que el cabello decolorado se quiebra en el momento de tejer las pelucas.
La próxima semana, todavía no hay fecha confirmada, se realizará la primera entrega del año en el Oncológico. Se entregarán 30 pelucas que ya están listas, anunció Montes. La segunda entrega se efectuará o bien a finales de noviembre, o bien en diciembre, se espera entregar entre 40 y 50 pelucas. Vea el proceso: Este año 35 voluntarias, estudiantes de segundo a sexto de secundaria del colegio Franco trabajan en la elaboración de las pelucas en los talleres que se encuentran en ese centro educativo. Lo hacen los martes y los sábados. Las dos responsables son estudiantes de la promoción del colegio y reciben el apoyo de Montes y una profesora, ambas ayudan, sobre todo al momento de coser los cabellos, que reciben a lo largo de todo el año, y durante las campañas de donación que realizan. Voluntarios tejen cabellos que coserán a gorros Durante cinco meses, las adolescentes trabajan hasta conseguir una peluca acabada. Comienzan montando o tejiendo mechones de cabello en hilos, que después son cosidos hilera por hilera a un gorro especial para pelucas, que mandan a traer de Estados Unidos. Esta parte del proceso es la más difícil y delicada, de acuerdo con Montes, porque de él depende el buen acabado de la peluca. Estudiantes cosen hileras de cabellos tejidos en los gorros En el taller tienen bastidores, que hicieron hacer localmente, y es allí donde van tejiendo los cabellos. También usan hilo y aguja que, con paciencia, dedicación, entrega y amor, hacen la magia que permite que muchas mujeres sonrían al verse nuevamente con cabello. Voluntarias tejen hileras de cabellos en un bastidor En 2018, que fue el primer año de Trenzando sonrisas, entregaron 42 pelucas; en 2019, alrededor de 100 y en 2020 y 2021 llegaron a aproximadamente a 15, puesto que la pandemia por Covid-19 impedía ingresar en el hospital Oncológico y desplazarse por la ciudad. Sin embargo, continuaron ayudando a quienes se contactaban con ellos, por teléfono, cuenta Montes. Este año esperan entregar entre 70 y 80 pelucas.
Entrega de pelucas elaboradas por Trenzando sonrisas
También apoyan al Oncológico con donaciones económicas, como los Bs 80 mil que dieron para el domo donde se atendía a los pacientes con cáncer, que además padecían Covid-19; también apoyaron con el techo de lona para el parque infantil y en la refacción de la escuelita.