Las investigaciones en busca de establecer los vínculos con las 68,7 toneladas de droga proveniente de Bolivia e incautadas en Chile, llevó al la Fiscalía de Santa Cruz abrir una investigación, razón por la cual ya se inició la toma de declaraciones de algunas personas y testigos, indicó el fiscal antidroga, Julio César Porras.
Recalcó que el mismo día que recibieron el reporte de la incautación de droga impregnada en madera en tres contenedores en el puerto de Arica el pasado 23 de marzo, se abrió un caso para dar curso a las investigaciones. "Estamos investigando, pero para no entorpecer las investigaciones del colega, no puedo dar más comentarios, pero efectivamente hay una investigación abierta", insistió Porras.
Sin embargo, confirmó que ya se ha tomado declaración de algunos testigos, con lo que buscan establecer si tienen vínculos con la droga incautada o el caso salpica a alguna empresa con el ilícito. Este tipo de tráfico de droga, con la modalidad de madera impregnada ya fue reportado en anteriores casos por Chile, donde empresas en bolivianas siguen siendo investigadas.
"Por el momento ya han ido declarando algunas personas en calidad de testigos. Pero estos temas son muy delicados cuando son internacionales, pero ya estamos trabajando", acotó.
Porras indicó que se indaga si la droga partió desde Santa Cruz rumbo a los puertos de Arica Chile, tal como lo informaron sus pares del vecino país. La droga impregnada en madera y cauchos fue encontrada en tres contenedores, la misma que sometida a la prueba dio positivo para clorhidrato de cocaína y ketamina, cargamento que pretendía ser trasladados a los puertos de Europa y Norteamérica.
Según el reporte oficial, esta modalidad no puede ser detectada mediante controles convencionales, por lo que fue necesario recurrir a estudios técnicos de laboratorio para confirmar la presencia de las sustancias controladas, lo que refleja la complejidad del caso.