Alejandro Torrico tiene una sentencia de 30 años de prisión sin derecho a indulto, que fue emitida ayer; pero aún goza de libertad y lo hará hasta que su condena sea ejecutoriada, lo cual puede demorar varias semanas. Sin embargo, la Fiscalía busca que Torrico cumpla su pena mucho antes y pide a la justicia que le revoque las medidas sustitutivas. Fue el 9 de julio de 2019 cuando Nancy Villarroel Hidalgo (55) fue asesinada por Alejandro Torrico, su entonces pareja, en el interior de su vivienda que está ubicada en la calle Puerto Busch, del barrio Las Palmas, entre tercer y cuarto anillo de las avenidas Piraí y Doble Vía a La Guardia. Torrico se defiende en libertad, pues estuvo preso 13 meses en la cárcel de Palmasola y luego salió con medidas sustitutivas, entre ellas arraigo, fianza y la obligación de presentarse a firmar el libro de actas ante la justicia. Fueron los tres jueces del tribunal 12mo de sentencia: Any Milenka Guillén, Lilian Zabala Zambrana, e Ismael Burgos Olmos, quienes revocaron la detención preventiva de Torrico para otorgarle la libertad que hoy goza, bajo medidas sustitutivas. Estos mismos jueces, lo sentenciaron el lunes a 30 años de prisión sin derecho a indulto por el delito de feminicidio y violencia económica. El fiscal departamental, Roger Mariaca, explicó este martes que Torrico permanecerá libre hasta que le revoquen su libertad condicional o hasta que se logre ejecutoriar la sentencia que tiene en su contra, lo cual puede demorar semanas, pues son varias audiencias las que se deben llevar a cabo para lograrlo. “Es importante manifestar de que todavía la sentencia no se encuentra ejecutoriada; existen los recursos que la ley ampara. Cuando ya existe una sentencia condenatoria o, en su defecto, ejecutoriada o que incumpla una de las medidas correspondientes, el Ministerio Público solicitará que se revoquen estas medidas sustitutivas para que cumpla su detención en la cárcel”, explicó Mariaca. El jueves 20 de octubre será la audiencia de lectura de sentencia y la fiscal asignada al caso, Consuelo Severiche, pedirá al tribunal 12vo de sentencia que le revoquen la medida de libertad a Alejandro Torrico y que sea detenido en Palmasola para que cumpla su condena. El caso La última vez que sus hijos, que en ese entonces tenían 17 y 19 años, vieron a la víctima fue el 9 de julio de 2019. “Era un día de paro cívico en Santa Cruz y mis dos sobrinos salieron a manejar bici. Su madre se quedó en casa junto a su pareja, que aprovechó ese momento para cometer el crimen”, señaló Roxana Villarroel, hermana de Nancy, en contacto con EL DEBER. Según Roxana, Alejandro Torrico sacó el cuerpo sin vida un día después del crimen. “Al siguiente día, le dijo a su hijo que vaya al supermercado a comprar víveres y le dio su tarjeta de débito, lo cual resulta ser extraño porque el acusado nunca antes les había dado su tarjeta”, agregó. Las investigaciones de la Fuerza Especial de Lucha Contra la Violencia (Felcv), a las que hace referencia la hermana de la víctima, indican que el cuerpo de Nancy fue sacado envuelto en una alfombra, la cual desapreció de la casa en donde se cometió el crimen. Sin embargo, a tres años y tres meses del hecho, se desconoce el paradero del cuerpo de Nancy y el Instituto de Investigaciones Técnico Científicas de la Universidad Policial (Iitcup) dio por concluida su búsqueda en noviembre de 2019, luego de un rastrillaje exhaustivo por la laguna Palmira, en donde se cree que fue abandonado. “En esa laguna fue localizado por última vez, a través de GPS, el celular de mi hermana, por eso se cree que su cuerpo fue abandonado ahí. Además, entre las pruebas también se identifica que después de la desaparición de Nancy su celular estuvo siempre en todos los lugares que recorría el celular de Alejandro Torrico, por eso creemos que él lo tuvo hasta que lo apagó en la laguna Palmira, cerca de donde tenía otra casa”, comentó Roxana.