El recluso que fue hallado sin vida después de la requisa que se realizó en Palmasola falleció por un paro cardiaco, de acuerdo el informé médico. Con esta información se descarta que haya sido víctima de alguna agresión por parte de otros internos. En las primearas horas del jueves 900 policías ingresaron de manera sorpresiva al penal de máxima seguridad de Santa Cruz y lograron secuestrar más de 100 sobres de droga, celulares, cargadores, bebidas alcohólicas y armas punzo-cortantes. Además, de que se aisló a 15 varones que se dedicaban a la comercialización al raleo de sustancias controladas. Ese mismo día, pero en la noche (20:25), fue encontrado tendido en el suelo y sin signos vitales a un recluso en el interior de Régimen Abierto PC4. El hombre fue llevado inmediatamente a la sala de enfermería, donde se le práctico por media horas las técnicas de reanimación sin obtener resultados positivos, según Mauricio Romero, director departamental de Régimen Penitenciario. A medianoche del jueves, los efectivos policiales trasladaron el cadáver a la morgue de la Pampa de la Isla, para que sus familiares puedan reclamarlo y sepultarlo. Mientras que este viernes por la tarde se conoció del informe médico que establece que la muerte del interno fue natural. “Remito a su conocimiento el fallecimiento de una persona privada de libertad debido a un paro cardiorrespiratorio”, dice una carta firmada por Ernesto Quinteros, médico de Palmasola, que está dirigida al director de Régimen Penitenciario. Con esta información se descartó que el interno haya perdido la vida producto de una agresión, además de que su cuerpo no presentaba lesiones, de acuerdo al examen externo que realizó el médico.