El conflicto desatado en la Alcaldía de Warnes tiene a este municipio con dos figuras políticas que se declaran alcaldes. Se trata de Benedicto Choque y Vanessa Uriona, ambos de línea masista, quienes reclaman el sillón municipal. La situación llevó a una supuesta toma de la Alcaldía por parte del grupo de Choque.
La situación se inició cuando Uriona llegó a la Alcaldía para "recuperar el despacho de la Alcaldía y argumentó que tras la renuncia de Mario Cronenbold y de la interina Juana Araúz, el Concejo optó por designarla como alcaldesa de Warnes, pero faltaron documentos para acreditar su investidura.
Yo soy alcaldesa sustituta gracias a la confianza del Concejo Municipal. Solo se pierde un mandato con el fallecimiento de la autoridad, la renuncia o tener una sentencia ejecutoriada, lo que no aplica en ningún caso. No me quieren entregar las actas legalizadas para habilitar mi firma y es porque hay ambiciones de poder. Los únicos que se perjudican son los warneños, expresó Uriona. Hace cuatro días, Choque anunció que fue nombrado como máxima autoridad por el Concejo, que lo eligió de manera unánime. El político tiene experiencia en cargos públicos, puesto que fue presidente del Concejo.