La justicia ordenó la detención preventiva en la cárcel de Palmasola de una educadora de guardería municipal, más conocida como ‘tía’, que fue imputada por violencia a niños.
Se trata de Melania A. que junto a otra educadora permanecía prófuga, y en rebeldía, desde octubre de 2024 al no haberse presentado a los requerimientos de la justicia ni del Ministerio Público, en el caso de ultrajes físicos a niños de tres a seis años ocurridos en una la guardería municipal.
Esta vez Melania A. decidió presentarse ante la justicia para responder por la acción penal iniciada en su contra por la Fiscalía de Santa Cruz.
Tras su presentación, la fiscal asignada a la unidad de víctimas especiales, Evelin Domínguez, recibió la declaración de la educadora y ordenó su aprehensión. Luego presentó imputación formal por el delito de violencia familiar y doméstica a niña, niño infante. La mujer fue presentada este martes ante la juez anticorrupción y violencia Vivián Balcázar. La fiscal pidió la detención preventiva en la cárcel de Palmasola y fundamentó que Melania A. junto a otras educadoras fue denunciada por madres de niños y niñas por propinar golpes a los infantes cuando su misión era la de velar por la integridad de los pequeños. Los hechos se registraron en la guardería de la zona del barrio Magisterio Sur. Tras las denuncias de las madres, la Fuerza Especial de Lucha Contra la Violencia (Felcv) y la Fiscalía iniciaron las investigaciones orientadas a esclarecer los hechos. Se secuestraron imágenes de las cámaras de seguridad de las habitaciones donde los niños eran cuidados por las educadoras; estas imágenes que revelaban mal trato físico a niños y niñas que lloraban sin consuelo. Una de las madres denunció que su niña de tres años al regresar a su casa, después de permanecer en la guardería, llegó con marcas en la pierna producto de golpes por personas mayores. Otra madre aseguró que en las imágenes se puede verificar que su niño de cuatro años lloraba todo el tiempo en la guardería y no quería regresar más. Se descubrió que era golpeado con saña por las 'tías' que tenían la misión de darles toda la protección. Tras los testimonios de las víctimas, la Fiscalía y la Defensoría de la niñez y Adolescencia elaboraron informes sicológicos y sociales de los niños que revelaron ultrajes, que causaron indignación. Luego de las primeras investigaciones en octubre de 2024, la primera educadora en caer aprehendida fue Deiny Gutiérrez Cordano que, por orden de la justicia, fue enviada a la cárcel de Palmasola. Desde esa oportunidad fueron declaradas rebeldes Carmen Patricia M. O. y Melania A. Frente a la juez, la imputada Melania A. pidió disculpas a las madres por haber ejercido violencia sorbe los niños. La única persona involucrada que permanece en rebeldía es Patricia M. O., cuyo paradero es desconocido. La imputada Deiny G. C., presa en Palmasola, presentó a la Fiscalía su solicitud para someterse a un procesamiento abreviado y ser sentenciada a tres años de cárcel. Sin embargo, el Ministerio Público aún no dio respuesta.