Los pobladores del Plan Tres Mil celebran 43 años de su fundación y destacan las obras que dejan huella en el desarrollo de esta ciudadela. Es la zona de mayor crecimiento de la capital cruceña, con una población que bordea los 500.000 habitantes.
Sus lugares icónicos son la Plaza de El Mechero, la capilla misional, la Ciudad de la Alegría y otras obras del proyecto Hombres Nuevos, que cambió la vida de miles de niños, jóvenes y adultos mayores con sus proyectos enfocados en la educación, la cultura y en mejorar las condiciones de vida de los pobladores. El trabajo fue labrado por el extinto monseñor Nicolás Castellanos, que hace más de 30 años llegó a la zona, una de las más pobres de la ciudad.
A un año de su partida, su legado sigue vivo a través de los centros educativos, de la escuela de teatro, de la orquesta sinfónica Hombres Nuevos, de los comedores para niños y del centro de día para personas de la tercera edad que forman parte del proyecto y del progreso del Plan Tres Mil.
En la Ciudad de la Alegría, por ejemplo, niños y jóvenes encuentran espacios para formarse y desarrollar su talento, y los adultos mayores reciben atención integral en el centro que está en la Plaza de El Mechero. Allí hacen actividades y manualidades que les permiten mantenerse activos y generar un sustento, y además reciben alimentación.
“Me agrada venir acá. Como ya quedé sola porque mis hijos son trabajadores y ya tienen sus propios hogares, aquí encuentro una familia”, dice Arminda Camacho, de 74 años.
Conversadora y de sonrisa amplia, asegura que su vida no sería la misma si no tuviera la mente ocupada con “tantas cosas bonitas” que aprende en el centro, y sin la compañía de los otros abuelitos y abuelitas que ve todos los días. Orgullosa muestra los individuales de mesa que acaba de bordar.
“Estos ya están listos. Si hay alguien que los quiere, los vendo”, dice. Sobre la mesa ya tiene cortadas las tejas para empezar un nuevo proyecto. A su alrededor, sus compañeras escuchan atentas, mientras sus manos siguen avanzando en los bordados. Otros se concentran en dar color a los dibujos que reciben quienes terminan primero.
Apolinar Murillo (68), del barrio Las Orquídeas, asiste al centro desde hace ocho años y disfruta participar en las actividades. Muestra un bolsón que confeccionó a mano, el cual realizó de acuerdo a la comodidad que necesita cuando sale a hacer sus diligencias.
Asunta Rodríguez López (73), del barrio Suárez, comenta que una amiga le avisó sobre este lugar y no lo dudó ni un momento para inscribirse, por lo que ahora disfruta de la compañía de todos sus compañeros. “Estas manos son buenas para trabajar”, dice, al destacar que participa en todas las actividades.
El ambiente es cálido y acogedor. En la pared cuelga una fotografía del monseñor Castellanos y, junto a ella, un mural en forma de árbol donde aparecen retratados otros impulsores del proyecto.
William Martínez, responsable del centro, destaca que hacen diferentes actividades para ayudar a los adultos mayores.
Allí realizan manualidades, ejercicios, actividades de cocina, repostería y lectura, entre otras. Los usuarios asisten de lunes a sábado, en el horario de 9:30 a 13:30, y pagan solo Bs 3 de forma diaria.
Crecimiento
Las primera familias que llegaron al Plan Tres Mil mantienen viva en la memoria la tragedia que causó el río Piraí, pero ahora también son testigos del imponente progreso y crecimiento del Distrito Municipal 8, con servicios y negocios que han ganado espacio y dan impulso a la economía.
También aspiran a convertirse en municipio. La ciudadela Andrés Ibáñez alberga 136 barrios, 16 mercados (entre municipales e improvisados), 120 unidades educativas, nueve centros de salud de primer nivel y un hospital de segundo nivel.
Sin embargo, también tienen problemas que resolver, como la recuperación del espacio público y el mejoramiento de las calles. Además, exigen que se concluya el viaducto que comenzó a construirte en octubre de 2022 y debía concluirse en un plazo de 18 meses calendario. Sin embargo, quedó convertido en un bloque de cemento abandonado que genera inseguridad a los transeúntes.
Los vecinos señalan que, durante la campaña electoral, los candidatos llegan con promesas y caravanas para pedir el voto, pero nada de eso se cumple.