La Policía aprehendió a un hombre de 23 años acusado de abuso sexual contra una adolescente de 13, a quien habría contactado mediante el videojuego Free Fire También intentó trasladarla a Brasil con documentación irregular. La captura se produjo cuando el sospechoso tramitaba, en la frontera, un permiso de viaje para la menor.
El director departamental de la Fuerza Especial de Lucha Contra la Violencia (Felcv) en Santa Cruz, Edson Fernández, informó que la aprehensión se concretó alrededor de las 10:30. El investigado, de ocupación costurero, declaró trabajar en la ciudad de San Pablo, Brasil, y haber retornado al país por vacaciones. En Bolivia, dijo tener domicilio en el Beni.
Según el reporte policial, el hombre ganó la confianza de la menor a través del juego en línea Free Fire y la citó a una cuadra de la Terminal Bimodal. Desde allí, la llevó a un alojamiento donde se investiga si abusó de la menor.
“Estamos identificando el nombre y el lugar del alojamiento donde ocurrió el hecho”, precisó Fernández, al remarcar que no sería la primera vez que el sujeto incurre en este tipo de conductas.
Tras el abuso, el investigado convenció a la adolescente para viajar hacia la frontera. El caso fue detectado en el municipio de Puerto Suárez, cuando personal policial advirtió incongruencias al verificar la solicitud de salida del país: el hombre no tenía parentesco con la menor. De inmediato se activó la intervención de la Fuerza Especial de Lucha Contra la Violencia (Felcv) y se aprehendió al sindicado.
El joven de 23 años fue puesto disposición del Ministerio Público y se le inició un proceso por el delito de violación contra infante, niño, niña o adolescente. Será puesto ante un juez cautelar en las próximas horas, mientras que la adolescente fue rescatada y derivada a la Defensoría de la Niñez para recibir atención psicológica.
Otro caso similar
Este no es un hecho aislado. En La Paz, un hombre de 27 años fue aprehendido acusado de captar a una adolescente de 17 años mediante el videojuego ‘Mobile Legends: Bang Bang’, para luego establecer contacto por WhatsApp y sostener encuentros presenciales que hoy son investigados como delitos sexuales.
El fiscal Ricardo Rodríguez informó que el caso se investiga por estupro, violación a menor de edad y por el delito de contacto con niñas, niños o adolescentes con fines sexuales a través de tecnologías de información y comunicación, incorporado en la Ley 1636, aprobada en septiembre de 2025.
Más allá del proceso penal, el caso vuelve a poner en evidencia los riesgos que pueden esconderse en plataformas de entretenimiento digital cuando no existe supervisión, según la recomendación de los expertos.
Rodríguez exhortó a padres y tutores a prestar atención al uso que adolescentes hacen de videojuegos en línea y redes sociales. “Es importante que la sociedad esté atenta a estos espacios, porque a través de ellos se pueden generar situaciones de riesgo”, advirtió.
Especialistas en seguridad digital insisten en algunas recomendaciones básicas. Entre ellas supervisar las aplicaciones y juegos instalados en los dispositivos; conversar abiertamente con los adolescentes sobre los riesgos de compartir datos personales; configurar adecuadamente la privacidad en juegos y redes sociales, además de alertar ante cambios de conducta o comunicaciones secretas con adultos desconocidos