Un grave caso de presunto abuso sexual contra una menor de 11 años es investigado por la Policía en la ciudadela Pampa de la Isla. Una niña estaba embarazada y tanto el presunto agresor como su madre fueran aprehendidos en el marco de las pesquisas. La Policía confirmó que el acusado, un hombre de 42 años, será llevado ante un juez cautelar, mientras que la progenitora enfrenta cargos por una supuesta complicidad en la interrupción del embarazo.
De acuerdo con el informe brindado por el director de la Fuerza Especial de Lucha contra la Violencia (Felcv), Edson Fernández, el hecho involucra a una menor de edad y a un hombre que sería familiar cercano, identificado como el hermano del padrastro de la víctima. “Se tiene como víctima a una menor de 11 años de edad. El agresor se encuentra aprehendido”, indicó la autoridad.
Las investigaciones se activaron tras la denuncia y, en coordinación con la Defensoría de la Niñez, se realizaron valoraciones que evidenciaron indicios del delito. En ese contexto, también se procedió a la aprehensión de la madre de la menor, debido a que —según la Policía— habría tenido conocimiento previo del hecho y no habría seguido las directrices del Ministerio Público, lo que habría dificultado el avance del proceso.
Sin embargo, la familia de la víctima cuestiona esta versión y sostiene que la madre no participó en ningún delito. Según el testimonio de la hermana de la niña, el principal acusado habría manipulado a la menor y la habría presionado para guardar silencio. “Él la amenazó y le hizo decir que fue mi madre”, afirmó, al asegurar que el hombre incluso habría conseguido pastillas para provocar el aborto.
Los familiares también denunciaron presuntas omisiones en la atención del caso, señalando que ya habían acudido anteriormente a instancias policiales sin recibir respuesta. “Vinimos a denunciar y no nos hicieron caso”, reclamaron.
El caso ha generado preocupación y reacciones de organizaciones civiles. La Fundación Casa del Hombre asumió la defensa legal de la familia y calificó el hecho como “lamentable”, cuestionando la aprehensión de la madre bajo la figura de complicidad cuando, según indican, existen indicios de manipulación ejercida por un adulto sobre la menor.