El asambleísta departamental de Creemos, Zvonko Matkovic, afirmó que el anuncio presidencial sobre avanzar hacia una redistribución de recursos bajo el esquema 50/50 representa un "paso de vital importancia” para Santa Cruz y una "reivindicación histórica" que por fin toma lugar en el departamento.
"Es un compromiso que existía y que ahora ya empieza a volverse realidad nada más y nada menos que en el departamento donde empezó este reclamo y esta reivindicación histórica (...) Como todos los cruceños sabemos, no solamente es un reclamo histórico, pero en ese transcurso de haber tenido estos 20 años de pelea, lucha, resistencia y de tratar de conseguir los recursos que las regiones necesitaban, ante un Gobierno que lo que buscó fue ahogar a esta región en específico", indicó el asambleísta.
Según él, la demanda lleva más de 20 años de lucha cívica y resistencia regional.
Matkovic señaló que el proceso genera expectativa y esperanza de que las promesas sean cumplidas, pero advirtió que para hacer efectivo el 50/50 es indispensable un paquete de leyes que brinde el marco jurídico correspondiente. Recordó que tras el último censo debía activarse el pacto fiscal en un plazo de seis meses, algo que (según dijo) no se concretó en gestiones anteriores.
“El pacto fiscal fue postergado. Ahora este Gobierno ha anunciado que lo volverá realidad. Tiene que existir una ley para que esa repartición pueda volverse una realidad, pero se tiene que hacer de una manera ordenado”, remarcó.
Avance desde las regiones
El asambleísta enfatizó que la propuesta no puede elaborarse únicamente desde la Asamblea Legislativa, sino que debe construirse desde las regiones con la participación de la institucionalidad cruceña, es decir: Gobernación, municipios, universidad y sectores productivos.
“Tiene que salir desde las regiones y con los actores que van a ejecutar esos recursos. Primero se consensúa el proyecto y luego los parlamentarios le dan el marco legal”, explicó.
Indicó que ya se iniciaron trabajos técnicos desde la Gobernación y que la universidad también avanzó en coordinación institucional. Sin embargo, señaló que aún se espera la hoja de ruta oficial para la instalación de mesas técnicas anunciadas por el presidente.
Déficit y recursos pendientes
Matkovic denunció que la Gobernación no recibió presupuestos completos desde 2021 y que, entre ese año y 2025, se acumula una deuda superior a Bs 800 millones en transferencias no efectuadas.
“Necesitamos un sinceramiento del Gobierno para saber con qué recursos reales vamos a contar”, afirmó.
A su juicio, el centralismo ha limitado la gestión departamental, incluso impidiendo el acceso a créditos para ejecutar obras viales pese a contar con capacidad de endeudamiento.
Más que recursos: competencias
El asambleísta sostuvo que el debate no debe centrarse únicamente en la distribución de dinero, sino también en la transferencia de competencias hacia un modelo más profundo de autonomía e incluso con proyección federal.
Planteó que áreas como salud y educación requieren mayor capacidad de decisión regional. En el caso educativo, propuso avanzar hacia una currícula departamentalizada que responda a las necesidades productivas y culturales de Santa Cruz, incluyendo agro, turismo y economía regional.
En salud, señaló que las gobernaciones asumieron competencias sin el financiamiento correspondiente, lo que hoy genera presión presupuestaria. “O se transfieren las competencias con los recursos o se debe redefinir el sistema”, sostuvo.
Debate político
A menos de un mes de las elecciones subnacionales, Matkovic reconoció que el tema podría politizarse en el actual contexto electoral, pero insistió en que el 50/50 es un anhelo histórico del departamento y no una "bandera coyuntural".
“No puede seguir funcionando el país con un Gobierno central que maneja cerca del 90% de los recursos y el resto se distribuya entre nueve gobernaciones, universidades y más de 300 municipios. Es insostenible”, afirmó.
Además, subrayó que el proceso debe traducirse en mejoras concretas para la ciudadanía en salud, educación e infraestructura, y no limitarse a un debate político sobre la redistribución de recursos.