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Marcha por combustible: Solo el 20% de buses opera en la Bimodal y los trabajadores anuncian bloqueos

Viernes, 25 de julio de 2025 a las 18:23

Según trabajadores de la terminal, más del 80% de las unidades “están haciendo fila en los surtidores o paradas por falta de combustible”

La escasez de diésel ha encendido la alarma en la terminal bimodal de Santa Cruz, donde al menos el 80% de las flotas interdepartamentales se encuentran inmovilizadas y sin poder operar. Este martes, trabajadores y transportistas salieron en una marcha de protesta para exigir al Gobierno la regularización urgente del suministro de combustible.

La movilización, impulsada por la Asociación 20 de Julio, advirtió que de no encontrar respuesta, llevarán sus reclamos hasta La Paz e incluso consideran bloqueos nacionales. “Ya no se gana lo que se ganaba, y la canasta familiar ha subido. Estamos pidiendo diésel para poder seguir trabajando”, reclamó uno de los dirigentes durante la protesta.

Según trabajadores de la terminal, más del 80% de las unidades “están haciendo fila en los surtidores o paradas por falta de combustible”. La situación ha provocado la cancelación de viajes, pérdidas económicas para las empresas y una creciente incertidumbre para cientos de familias que dependen del transporte interdepartamental.

Solo el 20% de las flotas está trabajando

Ernesto Flores Villegas, presidente de la Federación de Ómnibus de Santa Cruz y vicepresidente de la Confederación Nacional, explicó que la crisis no se limita a Santa Cruz, sino que afecta a todo el país. “Estamos trabajando al 20 o 15% de nuestra capacidad. No solo es aquí, también en Cochabamba, La Paz, Beni, Pando… en todo el país”, afirmó en contacto con EL DEBER

Flores detalló que hasta 600 flotas por día intentan abastecerse, pero el volumen entregado no es suficiente. “Tenemos un acuerdo que nos da prioridad para cargar en algunos surtidores, pero el combustible no abastece. Estamos haciendo colas de hasta dos días para llenar los tanques”, lamentó.

Las consecuencias son graves: las empresas deben seguir pagando sueldos, impuestos y cuotas bancarias, pero sin operar, la situación se vuelve insostenible. “Un ómnibus vale más de 250.000 dólares. Tenemos vehículos hipotecados, si no pagamos al banco corremos el riesgo de perder nuestras casas”, advirtió Flores Villegas.

A esto se suma el alza de repuestos y suministros. “Una llanta que antes costaba 1.800 bolivianos ahora vale 4.200. El aceite pasó de 400 a 1.000 bolivianos. Todo ha subido, pero las tarifas se mantienen iguales. Deberíamos cobrar hasta 300 bolivianos por pasaje para cubrir los costos, pero eso es impagable para el ciudadano”, explicó el dirigente.

El sector transportista pide al Ejecutivo medidas urgentes: aumento en la provisión de diésel, estabilidad en el abastecimiento y control de precios de repuestos. “Solo queremos trabajar”, reiteró el vicepresidente de la Confederación de Ómnibus.

Mientras tanto, los buses siguen varados y las amenazas de paro nacional toman fuerza.

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