Solo la semana que pasó seis alumnos de quinto de primaria de un colegio del norte de la ciudad estuvieron internados con síntomas de influenza. Aquella situación se supo no por la dirección del establecimiento ni por las autoridades de salud, sino por el chat de madres del curso, que en principio pedían lo avanzado durante las clases para poner al día a sus hijos. A medida que sumaban los casos solicitando lo mismo, se supo que todos estaban con una infección viral que está atacando a grandes y a chicos. Al respecto, el director del Sedes, Jaime Bilbao, reconoció un incremento de casos desde la semana pasada, pues le han reportado 417 casos sospechosos, de los cuales 247 dieron positivo. Expresó que la mayoría se trata de pacientes adultos y recomendó que si alguien se siente resfriado, mejor use barbijo para evitar el contagio. "Hay incremento de casos, confirmó por su parte el infectólogo Juan Saavedra, quien advirtió que si el paciente no tiene inmunidad y no sigue el tratamiento adecuado puede derivar en un cuadro de neumonía con insuficiencia respiratoria. Adelantó que los casos se van a presentar más en invierno, por lo que la mejor forma de estar preparados es colocarse la vacuna. Advirtió con no caer en engaños de redes sociales donde se venden tratamientos para aumentar las defensas. Saavedra recomendó también no automedicarse, porque los síntomas pueden confundirse con Covid, llegando a complicaciones para recuperar su salud. Los síntomas de la influenza duran 7 días y la incubación del virus es corta, pues es de 48 a 72 horas, por lo que rápidamente puede haber una epidemia familiar o laboral, mientras que la incubación del covid puede ser de 4 a 14 días. En cualquiera de los dos casos, Saavedra recomienda aislarse por lo menos tres días. Pamela es madre de familia y llegó el lunes a la emergencia de la clínica Urbarí, estaba con síntomas de influenza. Acudió acompañada de su hija mayor que también cursaba el mismo cuadro. Las dos tenían dolor en los ojos, dijeron que los sentían calientes y que les ardían, también estaban con fiebre, tos y gran dolor en la garganta, por lo que apenas podían pasar la saliva. Describieron además que sentían como que un camión les haya pasado por encima y que ya no aguantaban más, habían pasado todo el fin de semana así y el lunes por la noche estaban agotadas. Un síntoma inesperado fueron las náuseas y algo de diarrea. La madre recibió suero y la menor una inyectable, tras comprobarse luego de 20 minutos que su prueba a influenza tipo B dio positivo (reactivo decía la prueba). Al lado de ellas, un hombre de tercera edad también dio positivo, pero este tuvo que ser internado porque su saturación de respiración había bajado. A diferencia del covid o la influenza tipo A, esta vez se sintieron bien afectadas, estuvieron mal por ocho días y les llamó la atención de que los síntomas empeoraran después del tercer día. Cayeron en cuenta que quien las contagió fue la hija menor, pero que esta fue tratada como si solo cursara una faringitis y su malestar apenas duró dos días. Mientras que los adultos de la casa sí estuvieron bien afectados. El último 'en caer' fue el padre de familia, cuyo cuadro terminó en bronquitis. ¿Qué tratamiento siguieron? Tuvieron que tomar un antiviral para bajar la carga del virus y disminuir el malestar, también un antigripal por cinco días y un jarabe para tratar la tos y la falta de aire. A diferencia de otros años, esta vez no se ha hecho mucha campaña de prevención, y ahora que bajaron ligeramente las temperaturas, se pueden confundir los síntomas con el de un simple resfrío, faringitis o covid. Las farmacias y las enfermerías han experimentado un incremento de pacientes que acuden en busca de tratamiento. En el caso de Pamela, que sí cuenta con seguro de salud privado, obtuvo todo lo que necesitaba, pero debió acudir a tres farmacias diferentes para juntar todo, dijo que se siente cómo las farmacias están desabastecidas por falta de divisas. Otros pacientes, que no tienen la fortuna de contar con seguro, se aguantan los síntomas porque no tienen dinero para comprar los remedios cuyos precios se han incrementado. La noche de este lunes las enfermerías de la calle Libertad estaban abarrotadas de gente que acudió en busca de una inyección que calme sus síntomas. La mayoría tenía comprometido el sistema respiratorio y solo quienes contaban con receta pudieron acceder a la terapia de nebulización. La influenza es una infección viral aguda que afecta el tracto respiratorio y es responsable de una proporción significativa de casos de gripe estacional. A diferencia de la influenza tipo A, que puede infectar tanto a humanos como a animales y tiene el potencial de causar pandemias, la influenza B se limita principalmente a los humanos y generalmente provoca brotes más localizados. Los síntomas comunes de la influenza incluyen fiebre alta, tos, dolor de garganta, congestión nasal, dolores musculares y fatiga. En algunos casos, especialmente en niños, pueden presentarse síntomas gastrointestinales como náuseas y diarrea. Las personas infectadas pueden ser contagiosas desde 24 horas antes de la aparición de los síntomas hasta aproximadamente cinco a siete días después del inicio de la enfermedad. La transmisión ocurre principalmente a través de gotículas respiratorias expulsadas al toser, estornudar o hablar. La recuperación de la influenza suele ocurrir en un plazo de una a dos semanas; sin embargo, síntomas como la tos y la fatiga pueden persistir durante un período más prolongado en algunos individuos. En cuanto al tratamiento, se recomienda el uso de medicamentos antivirales que pueden reducir la duración y severidad de los síntomas si se administran dentro de las primeras 48 horas desde el inicio de la enfermedad. Además, es fundamental mantener una hidratación adecuada, descansar y utilizar analgésicos para aliviar síntomas como fiebre y dolores musculares. La vacunación anual sigue siendo la medida preventiva más efectiva contra la influenza. El año pasado la vacunación en Bolivia comenzó en mayo con la población de riesgo, es decir, niños y niñas de 6 a 11 meses, niños y niñas de 12 a 23 meses, personal de salud, personas mayores de 60 años, personas con enfermedad de base, asma, diabéticos e inmunodeprimidos, además de mujeres embarazadas. La segunda fase se desarrolló en el mes de julio y se extendió a toda la población hasta agosto. Quienes quisieron estar protegidos desde antes tuvieron que recurrir de forma privada a las vacunas, que tuvieron un valor por encima de Bs 200. Este año, las farmacias privadas ya tienen la vacuna contra la influenza que se vende en Bs 185, la misma evita los casos graves de gripe y sus complicaciones. Lamentablemente, quienes esperan por la vacuna que dispensa el sistema público de salud tendrán que esperar hasta el anuncio del Ministerio de Salud. Los síntomas de la influenza
Dónde se nota el incremento de casos de influenza
Qué es la influenza
Vacunación